Cómo realizar una higiene bucal adecuada

Para conservar una buena salud bucal es necesario mantener una limpieza adecuada de la zona. La misma debe realizarse de manera regular; todos los días, y durante todas las etapas de la vida. No hacerlo conlleva enfermedades, pérdida de los dientes y otros padecimientos muy molestos. Por ello, a continuación se muestran distintas maneras de mantener una buena salud bucal.

higiene bucal adecuada

¿Qué conlleva una higiene bucal adecuada?

Una buena limpieza bucal conlleva realizar y mantener 4 hábitos fundamentales. El primero de ellos es el cepillado; los otros tres son, utilizar hilo dental, el enjuague y visitar regularmente al dentista. Además de esos factores, es fundamental controlar el consumo de ciertos alimentos, principalmente los que contengan azúcares, sacarosa y glucosa.

Tener una higiene dental adecuada permite que los dientes se mantengan limpios y sin restos de comida. En cuanto a las encías, se conservan sanas, sin presentar sangrados o dolor durante el cepillado. Un beneficio adicional es que el mal aliento desaparece si se realizan estos sencillos pasos.

Consejos para realizar la limpieza bucal

El problema más común sobre los dientes y encías es la aparición de placa y bacterias. Por ello, el objetivo de tener una higiene adecuada es eliminar por completo esos inconvenientes y sus efectos negativos. Las recomendaciones para realizar la limpieza bucal son las siguientes:

Reveladores de placa

Es aconsejable emplear el uso de reveladores de placa para que las mismas sean más visibles. Esto permitirá que el cepillado sea el adecuado, dirigido a la eliminación de estas placas.

Limpieza constante

Realizar a diario la limpieza de los dientes, por lo menos tres veces al día. La función del cepillado es eliminar los residuos de alimentos y la placa bacteriana. En vista de eso, es necesario cepillarse después de cada comida.

Técnica adecuada del cepillado

La técnica del cepillado debe ser la correcta, haciéndose en un tiempo de 3 a 4 minutos. Los movimientos deben ser suaves para evitar cualquier tipo de lesión en las encías. Es necesario limpiar los espacios interproximales, es decir, los espacios entre cada uno de los dientes. En este sentido se recomienda utilizar hilo dental o también llamadas cintas dentales o de seda.

Otra opción son los cepillos interproximales, empleados especialmente para espacios más amplios entre los dientes. La limpieza interproximal debe realizarse una vez al día, ya que este espacio es el 40% de toda la superficie bucal y es el principal lugar donde se acumulan los residuos. Al no utilizar hilo dental se deja mitad de la boca sin higiene alguna.

Limpieza de la lengua

Limpiar el cubrimiento lingual con limpiadores o raspadores implementados especialmente para asear esta zona. La limpieza lingual debe hacerse con movimientos desde atrás hacia adelante, para así extraer los residuos que dejan los alimentos. De igual modo, se extraen las bacterias, mucosidades y células descamadas.

Uso de irrigadores

Utilizar un irrigador dental para combatir y eliminar las bacterias que se encuentren en dientes, encías y otros lugares, es muy recomendable. Estos pueden ayudar a limpiar donde el cepillo no puede llegar, además,  es posible limpiar esas zonas gracias al agua que se aplica directamente. Para manejar correctamente este aparato se puede visitar la guía del irrigador dental o bucal.

Otras recomendaciones

Los enjuagues bucales también son importantes y deben utilizarse a diario, o según sea la necesidad del consumidor. Estos permiten que la higiene se lleve a cabo de manera más completa, eliminando la placa bacteriana.  Además, combate el mal aliento, proporcionan frescura y un aroma agradable.

Visita al dentista

Otro aspecto fundamental es visitar periódicamente al dentista o higienista dental. Se debe acudir al menos 1 ó 2 veces al año para realizar una revisión y una limpieza profesional. De esta manera se evitarán problemas dentales en el futuro; como caries, periodontitis, gingivitis, entre otros.

Otros consejos relacionados con la higiene bucal

Un elemento indispensable en toda limpieza bucal es el cepillo de dientes. En vista de ello, es aconsejable elegir un cepillo dental donde el tamaño del cabezal no sea muy grande. Sus celdas deben ser suaves para evitar cualquier daño en el tejido de las encías. Se debe escoger el que mejor se adapte a la anatomía del consumidor y que no sea abrasivo.

En caso de elegir un cepillo de dientes eléctrico, este se encargará de realizar los movimientos automáticamente. Por esta razón, se debe ir cambiando de superficie de manera lenta, imitando la forma de cepillado común. Para obtener más información sobre este tipo de cepillos en Cepillodedienteselectrico.net se encuentra todo lo relacionado al respecto.

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