vida sana

Con los cambios extremos del clima, las preocupaciones y el ritmo de vida agitado al que estamos acostumbrados, es común que el organismo se debilite y nos enfermemos con mayor facilidad. Para elevar nuestra defensas naturales al máximo existen varias medidas que podemos adoptar en nuestra vida cotidiana. A continuación seguimos con nuestro decálogo de un buen sistema inmunológico.
Frutas y vegetales a toda hora: estos alimentos son una fuente de vitaminas A v C, lo cual refuerza el sistema inmunológico. Según el investigador Charles Stephensen, perteneciente al Centro de Investigación de la Nutrición de la Universidad de California (Estados Unidos), para contar con cantidades adecuadas de estos nutrientes en el organismo, debemos llenar dos tercios de nuestro plato diario con vegetales y frutas. Cuando más colorido sean, mejor.
Alimentos ricos en proteínas: los aminoácidos presentes en las proteínas son los encargados de construir los bloques celulares en el organismo, incluyendo las células que activan el sistema inmune. Cuando no se consumen suficientes cantidades de proteínas, el cuerpo genera menos glóbulos blancos frente a agentes infecciosos. Incorporar a la alimentación diaria pescado, frutos de mar, huevo, lentejas y productos a base de soja.
Cuerpo en movimiento: el sobrepeso y/o los niveles elevados de colesterol y triglicéridos en la sangre impiden que el sistema inmunológico funcione correctamente. El doctor y profesor de medicina Gabriel Fernández, de la Universidad del Centro de Ciencia Médica de Texas, Estados Unidos, explica que la clave de un estado físico óptimo es una dieta equilibrada acompañada de ejercicio físico. Lo ideal es empezar con 30 minutos diarios de caminata y aumentar la frecuencia hasta 60 minutos diarios.

Cuando nos enfriamos o experimentamos un estado gripal, solemos culpar a las bajas defensas por estrés y al cambio de clima. Y estamos en lo cierto. Día a día nos exponemos a bacterias y virus que causan enfermedades. Nuestro cuerpo cuenta con una "barrera protectora": el sistema inmunológico. Por ello, es importante incorporar hábitos que eleven las defensas y nos protejan de las enfermedades.
Hábitos que constituyen el decálogo de un buen sistema inmunológico:
Dormir bien: la mejor forma natural de combatir los estados de estrés es mediante el sueño, porque nos ayuda a recuperar el equilibrio físico y mental necesario para un sistema inmunológico fuerte. De acuerdo con el profesor de psicología suizo Manfred Schedlowski: "la gente a menudo tiende a subestimar el buen dormir, por eso descansa menos que lo que necesita de acuerdo con el ritmo de vida actual".
No al café: aunque existen teorías que aseguran que consumir esta bebida tiene propiedades antioxidantes, lo cierto es que la cafeína contribuye a la deshidratación corporal, como así también a la reducción de las proteínas y minerales del cuerpo. Además, provoca estados de ansiedad, hiperactividad e insomnio, lo cual altera el sistema inmune. Si no podemos contar con nuestro hábito de tomar varias tazas de café por día, lo mejor es sustituirlo por variedades descafeinadas.
Sí al limón: esta fruta ayuda a que el cuerpo mantenga un balance alcalino interno, promoviendo el desarrollo de bacterias "buenas" previniendo la proliferación de virus y bacterias perjudiciales para la salud. ¿Cómo ingerirlo? Recién exprimido y mezclado con un poco de agua tibia por la mañana. También se puede emplear el juego de este cítrico para aderezar ensaladas y agregar a las infusiones.

El kiwi es una fruta tropical que aporta en grandes dosis de vitamina C, mucha agua y fibra. Solo o acompañado de otras frutas, con cereales, fondue de chocolate o en la ensalada es ideal para cualquier momento del día. Ya hemos visto las principales propiedades y beneficios del kiwi. Hoy veremos algunos trucos para saber elegir y conservar los kiwis. A la hora de comprar, elije ejemplares intactos y sin manchas.
Descarta los kiwis muy blandos o dañados porque tienen un sabor extraño. Puedes almacenar el kiwi durante un mes (refrigerado) o en un lugar fresco, pero este debe ser debidamente colocado en bolsas de uso alimentario. Si lo deja a a temperatura ambiente, se conserva hasta 15 días y si lo congela, hasta 6 meses.
Como vemos, su maduración es muy lenta y se puede acelerar si los introducimos en bolsas junto a manzanas o peras, ya que desprenden etileno. De este modo, se obtienen los kiwis en su punto de sazón en cuestión de 8 a 1 o días.

El término "pescado" se aplica a los peces que han sido extraídos de su medio natural, generalmente para su utilización como alimento. Ya hemos visto las principales propiedades y beneficios del pescado. A continuación veremos las mejores maneras de preparar el pescado:
Asado
Sazonar con sal marina y untar con aceite (ciertas variedades necesitan harina). los pescados más gruesos requieren cortes en los costados para evitar que la piel se rompa.
Nota: esta cocción es muy digestiva y conserva bien las propiedades nutritivas.
Salteado:
Secar los trozos de pescado, pasarlos por harina y colocarlos en una sartén con aceite caliente. Los filetes se pueden rebozar con pan rallado.
Nota: esta cocción conserva el valor nutritivo aunque hay que consumirla al instante.
Hervido:
Hervir con jugo de limón y hierbas (laurel o tomillo). Dejar a fuego mínimo durante 20 minutos por cada kilo de peso.
Nota: con esta cocción, el pescado pierde vitaminas y minerales. Para compensar, combínelo con verduras.

De todas las variedades de la carne, el pescado goza de un prestigio ganado. Es sinónimo de alimentación saludable por sus infinitivos beneficios para la salud. A continuación veremos los principales beneficios y propiedades del pescado.
Su clasificación obedece a su contenido graso:
- Azules: con un contenido graso igual o superior al 10 por ciento (angula, anguila, espada o emperador, atún y salmón).
- Magros o blancos: bajo contenido en grasas, es decir, menor al 5 por ciento (pescadilla, merluza, rape, lenguado, gallo y bacalao).
Variedad intermedia: 5 por ciento de grasa (sardina, arenque, caballa, boquerón).
Gran valor nutritivo
De valor nutritivo equivalente a la carne, pero con mayores beneficios para la salud. Su contenido proteico es de 18 a 20 por ciento, siendo la proteína de los pescados de alto valor biológico. El contenido de minerales en fósforo, yodo y calcio es destacable.
El beneficio de las grasas
El tipo de grasa más abundante es la insaturada y en los azules abundan los ácidos grasos de la serie omega-3. Este ácido interviene en la formación de las membranas celulares y hormonas. Además, mejora el funcionamiento del sistema inmunológico, las neuronas y las transmisiones químicas. Por otra parte, varias investigaciones sostuvieron que reduce el colesterol y previene enfermedades circulatorias.
Mariscos
Entre ellos encontramos los crustáceos (langosta, langostino, gamba, pécora y centolla) y los moluscos (ostras, mejillones, almejas y caracoles) de mar.
Los primeros se destacan por su escasa cantidad de grasas, mientras que los moluscos tienen un 5 por ciento de hidratos de carbono y gran cantidad de colesterol, por lo cual no son muy recomendados. dados.

Unificarse con la comida y respetar el cuerpo y la vida en todas sus formas son los principios de la práctica de la meditación. La dieta cumple un papel influyente en el alcance de los estados profundos de conciencia, por lo que se deberán considerar algunos hábitos alimentarios para meditar.
Principios básicos
Si bien la alimentación puede adoptar distintas variantes, se rige en base a principios básicos.
- La fruición de la comida es la nutrición de las células, la recomposición de los tejidos y la activación de la energía.
- Una alimentación que se digiera fácilmente es más recomendable que las comidas pesadas y con abundancia de condimentos, ya que favorece a la calma y a la concentración de la mente.
Tipos de alimetación
Según los puritanos de la comida, no es sólo lo que uno come, sino cómo se come; por ello, habrá que prestar atención a la cocción.
Crudivoros: los vegetarianos que rechazan cualquier tipo de cocción y aquellos que consumen frutos frescos y vegetales (frugívoros) tienen un tipo de alimentación que les permite mantener el equilibrio interno.
Alimentación macrobiótica: como el arroz integral es el protagonista, quienes la realizan gozan de un estado constante de serenidad, debido a que las vitaminas presentes en este alimento contribuyen a la estabilización de los niveles de glucosa en la sangre mejorando el estado de ánimo.
Dieta lacto-vegetariana: basada en granos, legumbres, frotas, vegetales, nueces, semillas y algunos productos lácteos promueve una digestión lenta y sana y un estado de satisfacción prolongado. Los lácteos deben consumirse con moderación porque crean una mucosa en los intestinos que interfiere en la digestión y el flujo natural de la respiración Esta última se recomienda para quienes, además, practican yoga.

Muchas veces sentir cansancio y falta de vitalidad tiene un origen: una alimentación incorrecta. En estos días hemos estamos viendo los principales alimentos que energizan y regulan el peso, los cuales deben combinarse con los siguientes hábitos energéticos:
Comienzo del día balanceado
Muchas veces esquivarnos el desayuno o consumimos algo "a las corridas". Sin embargo, ésta es la comida más importante del día. Un buen desayuno estimula nuestro metabolismo, nos permite estar más alerta y rendir mejor durante el día.
Evitar el acohol
Las bebidas alcohólicas son depresoras del sistema nervioso por lo cual, cuando las bebemos, primero nos sentimos estimulados pero, después, el cansancio y la fatiga nos ganan.
Piedra libre para los snacks
Otro error muy común que solemos cometer es evitar ingerir, algo entre comidas. Cuando experimentamos hambre, significa que los niveles de azúcar en sangre descienden bruscamente, razón por la cual nos encontramos cansados y desganados. Un snack rico en proteínas y carbohidratos complejos (almendras, chocolate), nos ayudará a recuperar la fuerza que necesitamos.
Ingerir las calorías correctas
Seguir dietas que nos privan de todo, hace que nuestro metabolismo trabaje menos y queme menos calorías. El resultado es que no perdamos peso sino que, por el contratrio, lo aumentemos. Esta es la razón por la que debemos consumir las calorías que, de acuerdo a nuestra edad, peso y actividades, nos corresponden.
No abusar del café
Cuando lo tomamos, solernos sentirnos despiertos y con potencia, pero cuando el cuerpo advierte que no es real energía, nos terminamos sintiendo más exhaustos y con mayor apetito. Reemplazarlo por té verde: una infusión rica en antioxidantes.

Llegó la hora de desterrar este mito y empezar a consumir diariamento estos alimentos que energizan y regulan el peso. El secreto, es consumir pequeñas raciones varias veces en el día. Entonces, ¿cuáles son los alimentos que nos energizan y nos ayudan a regular el peso?
Lentejas:
• Son un alimento rico en vitaminas B 1 y B2, y minerales como el hierro, cobre, magnesio, fósforo, selenio y zinc.
• Al poseer grandes cantidades de hierro ayudan a combatir los estados anémicos.
• Su riqueza en fibras, las vuelve un aliado frente a los cuadros de estrenimiento. También previenen afecciones como el síndrome del colon irritable y diverticulitis.
• Un consumo diario de esta leguminosa, nos protege frente a enfermedades del corazón y reduce los niveles elevados de colesterol.
• Rico en fósforo, magnesio, hierro, potasio, calcio, vitamina E, tiamina, riboflavina, cafeína, teobromina y taninos.
• Al poseer abudante cantidad de flavonoides, es un protector del sistema inmunológico.
• Previene la depresión y facilita un estado de tranquilidad.
• Es afrodisíaco, ya que estimula la producción de serotonina, sustancia que promueve la sensación de placer en el cerebro.
• Estudios de la Universidad de Harvard (EE. UU.) comprobaron que es rico en fenoles antioxidantes que previenen afecciones cardiovasculares.
También chequea: Alimentos que energizan y regulan el peso: Agua y almendras.

El estrés diariohace que nos sintamos sin fuerzas y sin ganas de encarar actividades. Sin embargo, es común que dudemos en incorporar ciertos alimentos, ya que cuentan con el estigma de que "poseen muchas calorías y nos hacen engordar".
Llegó la hora de desterrar este mito y empezar a consumir diariamento estos alimentos que energizan y regulan el peso. El secreto, es consumir pequeñas raciones varias veces en el día. Entonces, ¿cuáles son los alimentos que nos energizan y nos ayudan a regular el peso?
Perteneciente al grupo de las gramíneas, forma parte de una de las familias de alimentos más importantes para nuestra nutrición.
Es rica en proteínas, grasas, hidratos de carbono y vitamina B
Además contiene minerales coi-no hierro, potasio, magnesio y zinc.
Previene las afecciones del sistema nervioso.
Reduce los molestos síntomas de la gastritis y ayuda a mantener normales los índices de glucosa en sangre.
Su alto contenido en grasas insaturadas previene los altos niveles de colesterol.
Banana:
Esta fruta es rica en potasio, que es la sustancia que ayuda a mantener un correcto funcionamiento nervioso y muscular.
Durante períodos de estrés, o luego de una sesión extenuante de ejercicios físicos, los niveles de potasio en nuestro organismo decrecen rápidamente.
Un estudio publicado por los Archivos de Medicina Interna, en Estados Unidos, revela que el consumo diario de banana (plátano) ayuda a prevenir las afecciones cardíacas y promueve la salud ósea.
Frente a la deshidratación, la banana es una fuente que ayuda a reponer la cantidad de potasio que se pierde.
También chequea: Alimentos que energizan y regulan el peso: Agua y almendras.

Muchas veces sentir cansancio y falta de vitalidad tiene un origen: una alimentación incorrecta. Seguir un plan nutricional adecuado, es la forma de devolverle a nuestro organismo la potencia y fuerza que necesita para rendir al máximo. A continuación veremos cuales son los alimentos que energizan y regulan el peso.
Agua:
Sin ella, el cuerpo no puede generar energía. Hace posible la digestión, absorción y transporte de los nutrientes, además de regular la temperatura corporal y mejorar el aspecto de la piel.
No consumir la cantidad mínima requerida puede llevarnos a la deshidratación, y a un estado de fatiga cotidiano.
Cuánta más agua se bebe, mayor es la eliminación de toxinas por parte del organismo. Además suprime naturalmente el apetito y ayuda al cuerpo a metabolizar con mayor rapidez la grasa.
Beber la cantidad adecuada que el cuerpo necesita refuerza nuestro sistema inmunológico y nos hace menos propensos a contraer enfermededes.
Almendras:
La variedad dulce es rica en grasas monoinsaturadas, por lo que su consumo aporta al organismo ácidos grasos omega 3 y 6.
Su consumo regular provee al cuerpo de hidratos de carbono y proteínas.
Es una fuente impotante de potasio, calcio, magnesio, hierro, flúor, zinc, cobre y fósforo.
Previene los cuadros anémicos y tiene propiedades antioxidantes. Además, estimula el estado de alerta y claridad mental. Reduce el riesgo de padecer problemas coronarios.