tipos de cancer

El ajo es quizá el alimento con más aplicaciones medicinales y sus beneficios para la salud son múltiples. Estimula la acción diurética, reduce el colesterol y sirve como expectorante. Además, colabora en el buen estado de la piel, y en la defensa frente a las infecciones, ayuda a equilibrar el sistema nervioso y a combatir un buen número de hongos, bacterias y virus.
También reduce la presión arterial, repara los daños causados por la arteriosclerosis y actúa como antiinflamatorio. Su uso prolongado ayuda a prevenir ciertos tipos de cáncer, combate el estrés y la depresión y reduciendo los niveles de azúcar en la sangre.
La manera en que se ingiere el ajo es importante para lograr estos beneficios. Sus propiedades varían según si está crudo o cocido. Algunas se deben a un compuesto llamado alicina que actúa contra numerosos virus y bacterias. Sin embargo, esta sustancia no está siempre presente.
Se forma cuando otros dos componentes se combinan lo que ocurre cuando el ajo es cortado, machacado, o en el caso de suplementos, digerido. La alicina sólo dura unos minutos, por lo que es importante ingerir rápidamente el ajo tras ser cortado o machacado. Al cocinarlo se destruye la alicina, pero se liberan compuestos anticoagulantes que combaten el colesterol.

El cáncer si es una enfermedad seria pero debemos recordar que se cura en un porcentaje alto de casos. Y se puede prevenir. El diagnóstico precoz es una de las claves para ganarle la batalla. En el día de hoy hablaremos sobre la cura del cáncer. ¿Qué tipos de cáncer se pueden curar hoy en día?
Curar a una persona con cáncer es evitar que se muera por la enfermedad, y la medicina consigue eso así:
Con cirugía. Casi cualquier tumor se puede curar si se diagnostica a tiempo de extirparse. Hay muy pocos cánceres que no se deben o pueden operar jamás, sea cual sea la fase en la que se diagnostiquen, como las leucemias (un cáncer de sangre donde no hay nada que extirpar) o los linfomas.
Con un diagnóstico precoz. Son precisamente los tumores malignos que matan a más personas los que mejor se pueden 'cazar' a tiempo. Es el caso del cáncer de colon y recto (con la colonoscopia), el de próstata (mediante el análisis del marcador de la PSA y una exploración urológica), el de cuello de útero (con la visita anual al ginecólogo y la citología), el melanoma (vigilando la evolución de las manchas oscuras de la piel) y el de mama (con la autoexploración y las mamografías).
Con tratamientos de quimioterapia, radioterapia, hormonas, anticuerpos o una combinación de ellos. Dependiendo del tumor, se aplican antes o después de la cirugía. Están recomendados en cáncer de garganta, pulmón, colon, recto, vejiga urinaria, próstata, testículos, útero, ovarios, mama, tiroides, huesos o melanoma.

Uno de los tumores más frecuentes entre la población española y se calcula que a diario se detectan unos 55 casos nuevos. Su principal culpable: el tabaco. La buena noticia es que abandonar este hábito disminuye de inmediato el riesgo de desarrollarlo.
Es el tipo de tumor que se da con más frecuencia entre los hombres, y su incidencia crece día a día entre la población femenina (lógico, porque también la mujer se fue incorporando al hábito nocivo de fumar). Y hay más: según los expertos, la incidencia de esta enfermedad en España sigue creciendo, detectándose unos 20.000 casos nuevos cada año. Por lo general, el cáncer de pulmón comienza en las paredes de los bronquios, de ahí que la tos y los problemas de tipo respiratorio sean las primeras manifestaciones con las que da la cara. El perfil del paciente de este tipo de cáncer está muy definido: persona mayor de 50 años y fumadora. Y es que pocos tumores tienen una relación causa-efecto tan comprobada y contrastada.
Tratamiento contra el cáncer de pulmón: muy buenas perspectivas
"Aunque el cáncer de pulmón es el que más retrasado va en cuanto a tratamiento, es en el que se está realizando una mayor investigación para mejorar los resultados. Fruto de este esfuerzo son los grandes avances que se han conseguido en los últimos años con las terapias específicas, que tratan al paciente de forma más dirigida y personalizada, con menos efectos secundarios y obteniendo resultados muy prometedores", comenta el doctor Dómine. Entre estos últimos hallazgos, destacan dos:
El erlotinib: es un inhibidor de nueva generación, que actúa distinto a la quimioterapia estándar. Se administra por vía oral y consiste en una sola pastilla al día que el paciente puede tomaren su propia casa. "El tratamiento tiene pocos efectos secundarios y ha conseguido excelentes resultados tanto en la respuesta de los pacientes como en la supervivencia", señala el doctor Dómine.
El bevacizumab es un anticuerpo monocional que impide que el tumor se "alimente" a través de los vasos sanguíneos y que, por tanto, crezca y provoque metástasis. "Este fármaco ya había demostrado una gran eficacia en los cánceres de mama y colon: las investigaciones más recientes han demostrado un aumento de la supervivencia cuando se asocia a la quimioterapia estándar (es la primera vez que se consigue), por lo que se puede decir que se trata de uno de los mayores avances que ha habido en este tipo de cáncer en los últimos 30 años", comenta el experto.
Respecto a la quimioterapia, que se ha venido empleando, además de la cirugía, el doctor Dómine añade que también se han conseguido avances: "Se está intentando diseñarsegún el perfil molecular del paciente. El análisis de los genes determina qué tipo de quimioterapia, de entre las cuatro más empleadas, es más efectiva en cada caso, lo que permite personalizar al máximo el tratamiento".

El cáncer colorrectal, también llamado cáncer de cólon, incluye cualquier tipo de neoplasias del colon, recto y apéndice. Se piensa que muchos de los casos de cáncer colorrectal nacen de un pólipo adenomatoso en el colon. Estos crecimientos celulares en forma de hongo son usualmente benignos, pero de vez en cuando se vuelven cancerosos con el tiempo. En la mayoría de los casos, el diagnóstico del cáncer localizado es por colonoscopia. El tratamiento es por lo general quirúrgico, y en muchos casos es seguido por quimioterapia. Para ello, los especialistas llaman a la concientización para poder hacer un diagnóstico a tiempo:
"Todas las personas mayores de 50 años deben hacerse una colonoscopía. Es la única prueba realmente eficaz a nivel preventivo de cáncer colorrectal", afirma el doctor Nicolás Rotholtz, médico de la sección cirugía colorrectal del Hospital Alemán.
Por eso, tenga en cuenta las siguientes recomendaciones:
Hacerse un estudio preventivo a partir de los 50 años
ya cine el diagnóstico precoz aumenta la posibilidad de curación.
Tener en cuenta antecedentes personales de enfermedades del aparato digestivo y familiares con cáncer: informar a su médico.
Evitar el exceso de peso y hacer ejercicio a diario.
Comer sano y equilibrado incorporando fibra y cinco porciones de frutas y verduras a diario.
Limitar el consumo de bebidas alcohólicas y no fumar.