salud bucodental

Recientes estudios sugieren que moléculas antioxidantes presentes en el té verde tiene múltiples beneficios en la salud bucal, ayudando a promover dientes y encías más saludables. Además de sus múltiples beneficios, el té verde suma un buen aporte para la salud bucal que no estaba considerado. Un estudio recientemente publicado en la revista Journal of Periodontology, la publicación oficial de la Academia Americana de Periodontología (AAP), demostró que la ingesta habitual de té verde también puede ayudar a promover dientes y encías saludables.
El estudio analizó la salud periodontal de 940 hombres de entre 50 y 60 años y se comprobó que aquellos que regularmente bebían té verde mostraban una mejor salud bucal que quienes no lo tomaban. Los investigadores coordinados por el Dr. Yoshihiro Shimazaki observaron que por cada taza de té verde consumida diariamente hubo un aumento positivo en los indicadores de salud bucal y eso significa una tasa menor de incidencia de enfermedades periodontales en los pacientes que regularmente bebían té verde.
El té verde parece ayudar a reducir los síntomas de la enfermedad periodontal puede ser debido a la presencia de una molécula antioxidante conocida como catequiza que es capaz de reducir los procesos inflamatorios.
Fuente: Buena Salud

El contenido en ácido láctio del yogur está relacionado con la disminución de la periodontitis, ayudano a prevenir las enfermedad dentales. Según el Jouranl de Periodontology, prestigiosa publicación dedicada a la investigación odontológica, el consumo regular de yogur podría prevenir la periodontitis, una enfermedad dental que produce inflamación de las encías. A diferencia de lo que podría pensarse comúnmente, este efecto beneficioso no está relacionado con el aporte de calcio.
La disminución de la periodontitis se debe a la acción de los microorganismos (conocidos como Lactobacillus) presentes en el yogur y que no contienen otros lácteos como la leche. Estos microorganismos ayudan a disminuir las bacterias que produce la periodontitis y a cuidar la flora bucal. De esta manera, se reduce el riego de que, al masticar, esas bacterias entran en contacto con el sistema inmunitario, produciendo complicaciones como partos prematuros, enfermedades cardiovasculares y diabetes.

Nadie está libre de que el mal aliento le juegue una mala pasada. Sin privarse de las comidas que nos gustan, es bueno tener en cuenta qué hacer para no sufrir luego las consecuencias de que a uno prefieran tenerlo lejos. Hay alimentos, como la cebolla, el ajo y especies que contienen gases muy fuertes, que son absorbidos con el alimento y luego salen por el aliento. En estos casos, se aconseja tomar tres cucharadas de jugo de perejil.
El apio es apropiado para curar llagas de la boca o atacar problemas de las encías; hay que machacar la planta seca y realizar un enjuage bucal. El caroteno de la zanahoria garantiza una buena salud de dientes y encías. Para evitar el mal aliento por sequedad de la boca (que puede ser inducida por el cigarrillo) hay que tomar suficientes líquidos. Quienes siguen dietas muy estrictas, puedan tener mal aliento debido a las cetonas (sustancias que producen por el ayuno); en este caso conviene comer cada 3 o 4 horas.
En general, las halitosis o mal aliento se evita con un buena higiene bucal, cepillándose los dientes entre dos y tres veces al día, después de cada comida. También se puede reforzar el aseo con un enjuague saborizado, preferente de menta. Cuando existen problemas dentales o en las encías, enfermedades de garganta, nariz, pulmones, riñones e hígado, que pueden provocar el mal aliento, debe recurrirse al médico.

A continuación compartimos con ustedes una problematica de una de nuestras lectoras sobre las encías coloradas e inflamadas. Posteriormente, los especialistas nos dan algunos consejos para combatir este problema.
Escribo estas líneas para ver si me pueden informar sobre odontología. Tengo mis encías coloradas e inflamadas y a veces sangran. De un año a otro, se me pusieron así. Tengo 40 años, no tengo caries, visito seguido al odontólogo y me hago limpieza cada 6 meses. He visitado a varios especialistas y no aciertan en el diagnóstico. ¿Qué puedo hacer? ¿Son buenos los buches con agua oxigenada o es peor? ¿Hay algún remedio casero? Espero pronto la solución, ya que ustedes están en estos temas.
Las encías inflamadas implican varias connotaciones al respecto:
• En primer lugar, hay que controlar la "placa bacteriana", que es la causa local de la patología (llamada gingivitis).
• También hay factores asociados, por ejemplo, el genético.
• Además, es necesario evaluar cómo anda la inmunidad del paciente y los antecedentes médicos. Por ejemplo, hay enfermedades sistémicas que se reflejan en las encías, como la diabetes, las anemias, etc.
• En las mujeres, el hecho de tomar anticonceptivos orales produce inflamación de encías, debido a los cambios hormonales.
No es correcto pensar en remedios caseros, sino en realizar una exhaustiva anamnesis del paciente. Esto consiste en indagar acerca de su salud general para, luego, entrar en la fase del tratamiento específico. Los especialistas en el tema, los odontólogos periodoncistas, van a tener en cuenta todo esto y el tratamiento será satisfactorio.

Las úlceras bucales o aftas son manchas blancas dolorosas, que aparecen solas o en grupos, en el interior de la boca. Normalmente son consecuencia de una deficiente alimentación, aunque también pueden ser un aviso de otro problema de salud, como anemia, alergias alimentarias, problemas dentales o estrés. Las aftas orales no son contagiosas y también pueden aparecer como una única úlcera pálida o amarillenta con bordes rojizos o como grupos de estas lesiones.
Alimentos que curan:
Ricos en vitaminas del grupo B: arroz, pan y cereales integrales, pasta, leche y productos lácteos, mariscos y frutos secos, cuyo déficit agudiza el problema.
Ricos en cinc: ostras, mejillones, semillas de calabaza y girasol, carne magra, leche, queso, legumbres, levadura de cerveza, pan y cereales integrales, del que suelen ser deficitarios estos pacientes.
Ricos en folatos: hígado, perejil, berro, espinacas, brócoli, legumbres, que mejoran el sistema inmunológico.
Masticar jengibre rallado, hasta que se disuelva en la boca.
Bebidas e infusiones
Hacer enjuagues frecuentes, con una decocción de bistorta, o también con una infusión de salvia púrpura. También se pueden hacer enjuagues de agua tibia, con unas gotas de tintura de mirra.
Las úlceras bucales por lo general duran de 7 a 10 días, incluso si usted no hace nada por acabarlas. Algunas veces, pueden durar hasta 6 semanas. Las siguientes medidas pueden hacer que usted se sienta mejor:
• Hacer gárgaras con agua fría o chupar paletas de helado, lo cual es de gran ayuda si se siente ardor en la boca.
• Evitar los alimentos o bebidas calientes, las comidas saladas o condimentadas y los cítricos.
• Tomar analgésicos como el paracetamol.

Los especialistas nos explican cuales son las costumbres que hay que abandonar ya para que nuestra dentadura siga sana y saludable durante mucho tiempo. Enumeramos los malos hábitos que dañan los dientes.
1. FUMAR: opaca el esmalte y lo oscurece; inflama las encías (gingivitis), genera mal aliento (halitosis) y el fumador siente menos el gusto, porque el humo afecta las papilas gustativas. Se pueden generar zonas edematosas y blanquecinas en la mucosa (leucoplasias) que pueden convertirse en patología.
Consejo médico: obviamente, trate de dejar el cigarrillo. Cepíllese bien los dientes y use un colutorio refrescante antes de acostarse.
2. DESTAPAR LAS GASEOSAS CON LA BOCA puede fracturar los bordes
dentarios y desgastarlos paulatinamente. El esmalte dentario no se regenera: lo que se pierde, se pierde. Use siempre destapadores.
3. CORTAR LOS HILOS CON LOS DIENTES los desgasta, los bordes quedan con escotaduras. Es típico de las modistas.
4. RECHINAR LOS DIENTES O APRETARLOS AL DORMIR. Esta situación desgasta las superficies dentarias y moviliza los dientes. Asimismo, perjudica la A.T.M. (articulación temporomandibular).
Consejo médico: consultar al odontólogo, quien confeccionará una placa de descanso.
5. MORDISQUEAR LAS LAPICERAS desgasta los bordes dentarios. En los estudiantes, son muy comunes los desgastes de este tipo. Evitar esta costumbre.
6. CIERTOS HÁBITOS ALIMENTARIOS pueden provocar desde cambios de
coloración del esmalte hasta la desmineralización del tejido dentario. Los cítricos (limón, pomelo o naranja), tomados exageradamente, desmineralizan el esmalte. Las infusiones como el mate, el café y el té negro, tomados diariamente, oscurecen el esmalte.
Consejo médico: evite tomar café y té solos; córtelos con leche. Coma menos cítricos y combínelos con otras frutas.
7. EL CEPILLADO DENTARIO, REALIZADO CON MUCHA FUERZA Y PRESIÓN, con un cepillo de cerdas duras, provoca retracción de encías y sensibilidad dentaria.
Consejo médico: consulte al odontólogo cómo es el uso correcto del cepillo dental.
8. LIMPIARSE LOS DIENTES CON ESCARBADIENTES puede lastimar las encías, tan importantes en el sostén del diente.

A pesar de que, al principio se lo consideraba un producto de lujo (en Inglaterra, medio kilo de la variedad más económica cotaba aproximadamente la tercer parte del salario semanal de un trabajador); en la actualidad, casi la mitad de la humanidad toma té como bebida popular y accesible. Se calcula que cada habitante de la tierra consume durante el año, en promedio, unas 250 tazas de té. Sepamos un poco más sobre el origen, las propiedades y los beneficios terapéuticos del té.
¿Qué sustancias posee el té y cuales son sus beneficios terapéuticos?
Además de cafeína, teobramina y taninos, el té contiene fluoruros, aceites volátiles y, en pequeñas dosis, minerales y vitaminas. Entre sus principales propiedades medicinales esta infusión aumenta la actividad de las arterias coronarias (por esta razón se la suele aconsejar a los enfermes cardíacos) y activa la circulación renal, de tal manera qu es considerado un diurético seguro. También se recomienda en las dietas adelgazantes, porque no aporta glúcidos, proteínas ni lípidos. Los antiguos chinos afirmaban que el té era bueno para todo, desde purificar el aliento hasta "aligerar los huesos".
¿Siempre se asoció el consumo de té a sus propiedades sanadoras?
Para darnos una idea: por ejemplo en Occidente, ya en el Londres del siglo XVII, la Casa de Café de Garaway recomendaba el consumo de té para curar dolores de cabeza, cálculos renales, edemas, somnolencias y flojedad o calamabres de vientre. EL estadista del siglo pasado William Ewart Glanstone decía, "El té caliente al que tiene frío, refresca al que siente calor, anima al deprimido y calma al excedido". Ninguna otra bebida tiene sus propiedades sedantes y estimulantes a la vez, o brinda tanto placer con tan poco daño.
¿Cuales son los beneficios que ofrece a la salud bucal?
No existe otro alimento que contenga tanto flúor como el té, con excepción de algunos peces de mar y ya sabemos que el flúor aparece como un factor de protección de los dientes contra las caries. En las personas muy sensibles a las caries dentarias, su ingesta como bebida única es una medida de prevención sumamente útil.

Por lo que parece, no solamente la obesidad, la vida sedentaria y el tabaquismo parecen afectar negativamente el funcionamiento del corazón produciendo patologías crónicas y enfermedades coronarias peligrosas. En Dublín funciona la Sociedad de Microbiología General, ha revelado recientemente los resultados de unas investigaciones que relacionan la mala higiene bucal con la salud del músculo que nunca descansa.
El profesor Howard Jenkinson ha comentado al respecto que "poco importa una buena salud o estar delgado, si unos dientes en mal estado multiplican las posibilidades de enfermedad cardiaca" lo que claramente da cuenta de la seriedad del asunto. Por otro lado, un equipo de investigadores distinto, ha relacionado y probado con experimentos que la mala higiene bucal se relaciona además con la arteriosclerosis, asegurando que la colonización de las bacterias en la boca provoca una reacción negativa con las "proteínas del estrés", como son llamadas, ya que los leucocitos, en estos casos, suelen acumularse peligrosamente en las arterias y provocar a mediano y largo plazo, la aparición de la enfermedad conocida como arteriosclerosis.