recetas infusiones

La tisana de diente de león tiene una función diurética, facilita la digesión, es buena para el hígado y combate los calambres, entre otros beneficios. Además, contribuye a mejorar el metabolismo, así como también el funcionamiento de las células. Todas las ventajas que proporcionan sus flores y hojas secas pueden ser aprovechadas a través de una infusión completamente natural.
Preparación de la tisana de diente de león
Para preparar la tisana de diente de león, solo tienes que echar agua hirviendo sobre una taza que contenga de 4 a 8 gramos de diente de león. Antes de colar la tisana, déjala reposar durante diez minutos. Te recomendamos que tomes la tisana de diente de león una vez por la mañana y otra por la noche, en el lapso de dos meses.
Si sufres de estreñimiento y deseas combatirlo, una opción muy acertada es preparar la hierba en decocción. El primer paso es poner 60 gramos de raíz en un litro de agua hirviendo. Luego, colar la mezcla. Finalmente añadir miel para endulzar la tisana de diente de león.

Las tisanas naturales son aquellas bebidas que se consiguen al hervir combinaciones de hierbas o especias. Tienen fines medicinales, aunque también se pueden preparar como refrescos. Para su preparación bastará con un par de cucharaditas de la planta fresca por taza. Aquí le presentamos algunas de las infusiones más sanas para que deleite sus sentidos.
Angélica: Tonifica y depura el organismo, alivia los trastornos nerviosos, el reumatismo y la fatiga.
Caléndula: Tiene la propiedad de regular los ciclos menstruales y aliviar los dolores que se producen durante el período.
Eneldo: Estimula las secreciones digestivas. Se usa contra flatulencias y dispepsias.
Ginseng siberiano: La raíz es la parte destinada al uso medicinal. Proporciona energía al organismo, combate el estrés, aumenta la capacidad mental, disminuye el colesterol y regula el nivel de azúcar. Malva: Se pueden utilizar externamente en forma de cataplasma para ablandar infecciones de la piel. La infusión de las flores disminuye la tos irritativa.
Menta: Aumenta la secreción de los jugos gástricos y estimula el apetito.
Tomillo: Es un estimulante en estados de decaimiento o hipotensión arterial.
Valeriana: Tiene propiedades sedantes. Se utiliza para combatir estados de nerviosismo e insomnio.

Conocida con el nombre de abedul, bedul, álamo blanco o bétula, esta planta es un excelente diurético, capaz de aumentar la cantidad de orina hasta más de dos litros por día. Su principal ventaja es que no irrita los riñones. Adecuado cuando tenemos hinchazones en los tobillos, las piernas o las rodillas, los típicos por retención de líquidos.
Favorece también la eliminación de arenillas, cálculas renales y de la vejiga. Además de ser apto para inflamaciones renales, es desintoxicante, depurativo de la sangre, sudorífico, colagogo y colerético (activa la producción de bilis y el funcionamiento de la vesícula biliar).
INFUSION DE ABEDUL
Preparación y uso: Verter agua hirviendo sobre las hojas desecadas, a razón de 20 grs. por litro o sea dos cucharadas soperas por taza. Deja reposar 5 minutos tapada. Colar y tomar hasta un litro por día. Dosificar según el resultado

La acidez es una sensación dolorosa, que se siente detrás del esternón, y que puede propagarse hacia otras partes como el cuello y la garganta, con el agregado de constante quemazón y ardor en el organismo. Las causas de la acidez estomacal bien pueden ser de origen nervioso, que hace que el estómago segregue mayor cantidad de ácidos gástricos de lo necesario, o bien puede ser producto de comer en exceso, consumir alimentos muy condimentados o por la ingesta de alcohol.
A continuación te proponemos algunos remedios caseros contra la acidez estomacal.
- El laurel aumenta las secreciones y contribuye a favorecer a la digestión, ayudando al estómago y al hígado: debe preparar una infusión dejándola reposar 10 minutos y beberla luego de las comidas.
- La salvia ayuda contra las digestiones pesadas. Tome tres tazas de infusión de salvia repartidas a lo largo del día; también resulta beneficiosa en el caso de úlceras y gastritis. El té debe prepararse con 15 g de hojas secas por cada litro de agua. Luego deje reposar unos 10 minutos y consuma.
Un consejo para salir del paso cuando se presentan síntomas de acidez estomacal, es darle un par de mordiscos a una manzana o a una zanahoria, o beber un poco de leche tibia. Si los síntomas persisten no demores en consultar con tu médico de confianza.

Y es que en estas últimas semanas no hemos parado de hablar de los diferentes beneficios y propiedades de las infusiones y tisanas y porque es tan recomendable beber este tipo de bebidas. Asimismo, las hierbas naturales son muy buenas para aliviar dolores corporales. A continuación te proponemos cuatro infusiones que te ayudarán a aliviar las molestias en general.
1) Milenrama: verter 60 g de milenrama -se consigue en todas las herboristerías- se debe usar la planta florida, sin raíz) en un litro de agua hirviendo. Dejar reposar 15 minutos y filtrar el líquido. Beber tres tazas por día. Precaución: esta tisana está contraindicada para embarazadas.
2) Perejil: verter una pizca de semillas de perejil en una taza de agua hirviendo e ingerir caliente, al final de las comidas.
3) Cardo santo: dejar reposar 20 g de flores y hojas de cardo santo, durante 12 minutos, en un litro de agua hirviendo. Filtrar el líquido y beber tres tacitas por día, en caso de jaqueca debido a mala digestión.
4) Ruda: dejar 1 cda. de hojas de ruda en infusión, en una taza de agua fría, durante un día. Filtrar el líquido, dulcificarlo con un poco de miel y beberlo.
Igualmente siempre recuerda que si tienes una enfermedad crónica o el dolor es muy intenso, no deje de consultar a su médico.

La infusión de ginseng y regaliz se trata de una preparación tónica tradicional que puede realizarse por la mañana y mantenerse caliente todo el día, agregando agua hirviendo a las hierbas a medida que se consume el líquido. Toda la familia puede tomar diariamente este elixir de hierbas.
Dicha infusión tonifica la energía, desintoxica los órganos, es calmante para los pulmones y mejora la digestión. El regaliz es la hierba más usada en la medicina china y aparece casi en todas las recetas; prolonga los efectos de las demás hierbas y mejora su sabor. Su dulzura natural hace innecesario agregar azúcar o miel a esta receta.
INGREDIENTES DE LA INFUSIÓN DE GINSENG Y REGALIZ
- Un puñado de raicillas pequeñas de las raíces de ginseng (Panax ginseng). Se venden separadas de la raíz y no son costosas.
- 10 rodajas largas y delgadas de raíz de regaliz.
PREPARACIÓN DE LA INFUSIÓN DE GINSENG Y REGALIZ
En una tetera normal de cerámica de un litro de capacidad, o en un termo, pon las raíces de ginseng y las raíces de regaliz. Agrega agua hirviendo, tápalo y deja en remojo entre quince y veinte minutos.
Si no bebes la infusión en la media hora que sigue a su elaboración, vierte el líquido en otro recipiente o termo, agrega más agua caliente a las hierbas y vuelve a dejar en remojo, según se necesite.
La tetera se puede volver a llenar hasta seis veces por día.

Siguiendo con nuestra selección de recetas de tes fríos, hoy nos centraremos en infusiones cítricas. Y es que beber el jugo de estas frutas es un remedio muy aconsejado cuando se busca terminar con la sed intensa. Además, son una fuente de vitamina C y tienen una acción antioxidante en el organismo.
INFUSIÓN DE MANDARINA Y SALVIA
NGREDIENTES
3 hojas de salvia.
3 gajos de mandarina.
1 taza de agua.
PREPARACIÓN
1) En una taza de agua hirviendo, añadir las hojas de salvia. Dejar reposar por unos minutos.
2) Concluido ese tiempo, colar e incorporar los gajos de mandarina. Pasar la mezcla por
una batidora.
3) Llevar a la heladera y servir cuando esté bien helado.
INFUSIÓN CON LIMÓN
INGREDIENTES
1 cta de flores de hisopo
1 semilla de cardamomo
jugo de medio limón
1 taza de agua
PREPARACIÓN
1) Poner a calentar el agua. Mientras tanto, abrir la semilla de cardamomo y separar, con los dedos, las pequeñas semillas que posee en su interior. Triturarlas en un mortero.
2) Añadir al agua, en ebullición, junto con las flores de hisopo. Apagar el fuego y dejar reposar por 5 minutos.
3) Filtrar la infusión en un colador de gasa.
4) Añadir el jugo del limón para aderezar.
5) Servir bien fría y decorar con hojas frescas de hisopo.

El té no solo ofrece la posibilidad de calmar la sed y de refrescar sino que, además, mantiene intactas las propiedades de las hierbas y plantas que la componen. Por esta razón, es aconsejable investigar los beneficios de cada variedad herbal, para poder elaborar la mezcla que más se adapte a tu necesitas. Por ello, hoy comenzaremos a ver diferentes recetas de tes fríos, en este caso una deliciosa Infusión digestiva de verdeo. Cuenta la leyenda que la costumbre de beber té frío nació cuando, en el siglo XIX, en Estados Unidos, un importador de té de la India buscó una alternativa "refrescante" para combatir los efectos de las altas temperaturas que azotaban al sur de ese país. Consciente de que no podía ofrecer un "gustoso té caliente", ideó la variedad helada, convirtiéndose, hasta hoy en día en una de las alternativas más elegidas a la hora de tomar té. INFUSIÓN DIGESTIVA DE VERDEO Ingredientes 15 gramos de verdeo 10 gramos de tilo 10 gramos de melisa 10 gramos de anís verde 10 gramos de hojas de naranjo 1 litro de agua Preparación Mezclar todos los ingredientes en el agua hirviendo. Dejar unos minutos. Retirar del fuego, manteniendo la preparación en reposo por cinco minutos. Colar. ACCIÓN TERAPÉUTICA DE LA INFUSIÓN DIGESTIVA DE VERDEO. Se recomienda beber bien fría luego de las comidas principales, ya que todas las hierbas empleadas poseen efectos digestivos. Chequea también la receta de té helado de arándanos así como la receta de infusión verde fría.

El té no solo ofrece la posibilidad de calmar la sed y de refrescar sino que, además, mantiene intactas las propiedades de las hierbas y plantas que la componen. Por esta razón, es aconsejable investigar los beneficios de cada variedad herbal, para poder elaborar la mezcla que más se adapte a tu necesitas. Por ello, hoy comenzaremos a ver diferentes recetas de tes fríos, en este caso una deliciosa infusión verde fría. Cuenta la leyenda que la costumbre de beber té frío nació cuando, en el siglo XIX, en Estados Unidos, un importador de té de la India buscó una alternativa "refrescante" para combatir los efectos de las altas temperaturas que azotaban al sur de ese país. Consciente de que no podía ofrecer un "gustoso té caliente", ideó la variedad helada, convirtiéndose, hasta hoy en día en una de las alternativas más elegidas a la hora de tomar té.
Ingredientes 5 ctas. de té verde. 1 ramillete pequeño de hojas de Hierbabuena 4 ctas. de azúcar negra. 1/2 litro de agua Preparación 1) Verter el agua a punto de hervir sobre el té y añadir las hojas de Hierbabuena. 2) Dejar reposar unos minutos y colar. Agregar el azúcar negra y revolver. 3) Servir frío, con cubitos de hielo. Decorar con unas ramitas de Hierbabuena. ACCIÓN TERAPÉUTICAS DE LA INFUSIÓN "VERDE" FRÍA Esta mezcla combina el poder antioxidante del té verde con el de la Hierbabuena. Según un estudio reciente llevado a cabo en la Universidad de Suleyman Demirel en Turquía dos cucharadas de hojas de Hierbabuena por día (en forma de infusión), disminuyen significativamente el nivel de testosterona libre que, cuando es elevado, favorece el crecimiento excesivo de vello facial y corporal. Chequea también la receta de té helado de arándanos.

El té no solo ofrece la posibilidad de calmar la sed y de refrescar sino que, además, mantiene intactas las propiedades de las hierbas y plantas que la componen. Por esta razón, es aconsejable investigar los beneficios de cada variedad herbal, para poder elaborar la mezcla que más se adapte a tu necesitas. Por ello, hoy comenzaremos a ver diferentes recetas de tes fríos, en este caso un delicioso té helado de arándanos.
Cuenta la leyenda que la costumbre de beber té frío nació cuando, en el siglo XIX, en Estados Unidos, un importador de té de la India buscó una alternativa "refrescante" para combatir los efectos de las altas temperaturas que azotaban al sur de ese país. Consciente de que no podía ofrecer un "gustoso té caliente", ideó la variedad helada, convirtiéndose, hasta hoy en día en una de las alternativas más elegidas a la hora de tomar té.
TE HELADO DE ARÁNDANOS
Ingredientes
2 ctas. de té verde o negro.
2 ctas. de hojas secas de arándano (o del fruto) o, 1 Cda del fruto fresco.
1 taza de agu
Preparación
1) Calentar el agua sin dejar que llegue a hervir. Apartar del fuego.
2) Añadir el té verde o negro. Dejar reposar unos segundos y agregar el arándanos fresco o seco. Tapar y mantener así por tres minutos, para que los ingredientes se asienten.
3) Colar. servir con hielo.
Consejos: Si se desea realzar el sabor, agregar una cucharadita de miel.
ACCIÓN TERAPÉUTICA DEL TÉ HELADO DE ARÁNDANOS
Tanto el té verde como el negro, tienen probadas propiedades antioxidantes, por lo que contribuye a combatir las sustancias nocivas (radicales libres) para la salud y protegen de ciertas enfermedades.
Según el informe del Centro de Nutrición Humana de Estados Unidos, se ha comprobado que el arándano se encuentra primero entre las 40 frutas y verduras con propiedades antioxidantes. Además, su consumo está especialmente aconsejado en aquellas personas que presentan infecciones urinarias recurrentes.