infecciones ginecologicas

El cuidado de las zonas íntimas femeninas es muy importante para prevenir distintas afecciones ginecológicas. A continuación veremos las afecciones vaginales más frecuentes centrándonos en los síntomas y las características de la infección Vulvovaginitis candidiásica
La vulvovaginitis candidiásica es una afección que puede tener lugar a cualquier edad e incluso puede ser que ciertos cambios hormonales resulten en una mayor predisposición a tenerlas. Es producida por "Candida Albicans", un hongo frecuente en la vulva y debido al cambio de las condiciones climáticas, el aumento de la humedad y el uso de ropa interior no adecuada o en forma inadecuada, que no permite la transpiración de la piel de la vulva aumenta el número de gérmenes patógenos presentes que generan síntomas: el más frecuente es el prurito o picazón.
El prurito vulvar lleva a un rascado crónico; a su vez, se producen lesiones, por ejemplo úlceras, que pueden complicarse con sobreinfecciones bacteianas y se genera un círculo vicioso. Asimismo, otra manifestación puede ser la aparición de flujo vaginal, que habitualmente en el caso de la Vulvovaginitis candidiásica es el blanco y grumoso.
La modifiación de la temperatura y la humedad durante la época estival hace que la mujer esté más predispuesta a contraer este tipo de infección.
Estas infecciones no tienen ningún factor hereditario. Si una persona tiene procesos de infecciones por micosis o vulvovaginitis recurrentes, se debe investigar si hay algún estado de inmunodepresión o alteración del nivel de glucemia ya que este tipo de enfermedades favorecen la aparición de este tipo de infecciones en forma recurrente.

El cuidado de las zonas íntimas femeninas es muy importante para prevenir distintas afecciones ginecológicas. A continuación veremos las afecciones vaginales más frecuentes centrándonos en los síntomas y las características de la infección Dermatitis de contacto.
La afección ginecológica Dermatits de contacto es una afección de la piel de la vulva producida por una irritación, es decir, por un contacto que se manifiesta en el prurito vulvar crónico. La diferencia que se puede destacar con la vulvovaginitis es que no es un proceso infeccioso sino uno irritativo que puede haber sido causado por un agente de contacto.
Generalmente, las dermatitis de contacto irritativas se tratan con agentes tópicos en forma de unguentos con corticoides locales o con antihistamínicos, cuando tienne pruritos intensos. Mientras que en el acso de la vulvovaginitis los tratamientos consisten en cremas de aplicación local, óvulos vaginales o comprimidos que se toman vía oral dependiendo de la severidad de esta afección.

La temporada estival viene acompañada de actividades al aire libre, del uso de prensas de vestir acordes a las mismas y de la posibilidad del contagio de ciertas enfermedades o infecciones ginecológicas que se vuelven más frecuentes en el verano. A continuación los especialistas nos explican sobre las infecciones ginecológicas de verano.
¿Por qué hay más infecciones ginecológicas en verano?
En esta estación las personas transpiran mas. Los órganos genitales femeninos tienen una humedad natural que puede incrementarse en la temporada estival dando lugar a la proliferación de hongos y bacteñas. A esta situación se suma el hecho de que la ropa interior suele ser de fibras sintéticas que no permiten absorber la humedad. El uso continuado de jeans ajustados incrementa el calor local y muchas veces las chicas utilizan el traje de baño como ropa interior. Al ser éste de nylon también favorece la multiplicación de las bactericus.
¿El uso de protectores diarios no neutraliza la humedad?
El uso de los mismos, sobre todo caundo las chicas los usan todo el día, impidela ventilación normal que deben tener todas las cavidades del cuerpo. Se origina un efecto similar al que tendríamos si utilizáramos un barbijo que nos cubriera boca y nariz durante todo el día. Es indispensable una ventilación que permita una temperatura y humedad conectas. Eso se logra con ropa interior de algodón y una higiene adecuada.
¿En los varones no existe este problema?
A veces sí, cuando usan sus trajes de baño o ropa interior húmeda durante tiempo prolongado. Sin embargo, por la especial anatomía femenina, son ellas quienes están más expuestas a las infecciones ginecológicas.