hipertension

La hipertensión arterial se define por el aumento de las cifras tensionales, que deberían ser inferiores a 140 / 90 mm, calculándose mediante un promedio de tres mediciones realizadas en 3 días diferentes.
En ocasiones sucede que la presión se eleva por alguna situación específica, no significa que esa persona sea hipertensa, pero si será necesario el control. El aumento de la presión arterial daña las arterias, favoreciendo la arterioesclerosis, reduciendo el calibre y como consecuencia disminuye el flujo sanguíneo afectando el funcionamiento normal del corazón, del cerebro, de los riñones y de otros órganos vitales.
A su vez, se genera un mayor trabajo del corazón para poder enviar sangre a través de una red arterial estrecha, generando la denominada hipertrofia cardíaca. Ya hace más de dos décadas se ha descubierto que la hipertensión arterial puede estar asociada frecuentemente a los llamados factores de riesgo vascular mayores para la artereoesclerosis, tabaquismo, diabetes, colesterol elevado, obesidad y sedentarismo.
Su aparición puede ser genética, o que genéticamente estén predispuestos y que con factores como un trabajo en permanente tensión, alto consumo de alcohol, ingesta de mucha sal, etc. desencadenen la hipertensión arterial. Generalmente cuando se hace un chequeo médico el paciente no tienen ingún síntoma, y sólo aparece en un momento de crisis, es por eso que es necesario tener en cuenta todos los síntomas posibles.
Se han relacionado las cefaleas, sangrado nasal, sensación de mareo con la hipertensión arterial, pero tampoco son más frecuentes en pacientes sin ella, de todas maneras en el caso de una posibilidad es obligatorio el control de la presión arterial.
Deben investigarse síntomas
- cardíacos: dolores coronarios, sensación de falta de aire con el esfuerzo, hinchazón de pies y tobillos.
- renales: sangre en la orina, hinchazón generalizada, canidad de orina mayor a la habitual, despertarse para orinar.
- cerebrales: pérdida de fuerzas localizadas, trastornos del lenguaje o de la visión, pérdida del conocimiento.
- miembros inferiores: dolor al caminar.
Por lo que lo ideal para los que poseen hipertensión arterial es un cambio de estilo de vida, en donde se coma sin sal o con aproximadamente 5 gr. de ingesta diaria de sal, bajar de peso en caso de obesidad, aumentar la ingesta de frutas y verduras y por supuesto, restringir la ingesta de alcohol.
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Si bien la hipertensión es un problema parecido, esto no le quita su importancia, ya que puede dañar severamente varias partes del organismo. Por ello, si el tensiómetro ha dado señal de alerta es bueno poner atención a estos consejos. A continuación veremos soluciones naturales con alimentos para la hipertensión.
La hipertensión arterial es la medición reiterada de cifras de tensión arterial superiores a 85 (mínima) y 140 (máxima). Si estas cifras aparecen de manera aislada no es muy preocupante. Per, si se repiten es distinto. Siempre que la presión es elevada HAY OUE ACUDIR a un médico, porque el cuadro tiene su gravedad y debe ser tratado. .
Ante una persona con la presión alta, lo primero que hay que hacer es ver si hay repercusión física. Si hay deterioro en algún órgano o sistema, debe considerarse, además de un tratamiento anti-hipertensivo, un tratamiento paralelo para la parte afectada.
Causas más frecuentes
Para empezar, es normal que, conforme vamos creciendo, la presión aumente por el engrosamiento de drogas, el tabaco y el alcohol pueden provocar el aumento de la presión arterial como así también algunas patologías en los riñones o el sistema nervioso, la diabetes, la obesidad y el colesterol entre otras enfermedades.
Homeopatía
Esta forma de medicina natural desarrolla un tratamiento integral que tiene en cuenta los factores físicos y anímico emocionales.
Semillas
Las de calabaza son las más efectivas. Debemos quitarles la piel e ingerir una cucharada por día. Sus cantidades de omega-3 y 6 ayudan a reducir los niveles de colesterol y a controlar la presión arterial.
Ajo y manzanas
La manzana es muy buena para regular la presión porque efecto hipotensor, encontramos al ajo. Éste es antiséptico, fungicida, depurativo y también baja la presión arterial y el colesterol.

El sitio Web Wikipedia define la hipertensión arterial (HTA) es una condición médica caracterizada por un incremento continuo de las cifras de presión arterial por encima de 139/89 mmHg: aunque no hay un umbral estricto que permita definir entre el riesgo y la seguridad, de acuerdo con el National Heart, Lung, and Blood Institute of the U.S.A., una presión sistólica sostenida por encima de 139 mm Hg o una presión diastólica sostenida mayor de 89 mm Hg, están asociadas con un aumento medible de riesgo de aterosclerosis y por tanto se considera como una hipertensión clínicamente significativa.
Afortunadamente existen algunos remedios naturales contra la hipertensión y otras recomendaciones para los hipertensos cuando de comida se trata.Entonces, ¿por qué el título de "Porotos: Lo mejor contra la hipertensión?" No siempre se tiene en cuenta que el poroto es una legumbre multifuncional y con propiedades nutritivas extraordinarias. Tiene rasgos exclusivos: por ejemplo, el contenido de grasas es menor al de las otras legumbres y además no contiene colesterol.
Y hay beneficios adicionales, como gran cantidad de vitamina E, sobre todo en su piel, vitaminas del grupo B que previenen la anemia, y que se encuentran en mayores concentraciones que en cereales, por ejemplo. Al tener bajísimo contenido de sodio, no proporciona ninguna dificultad a los hipertensos. Por todo esto, a incorporar porotos a la dieta ya mismo.

La hipertensión arterial en la tercera edad (tener la presión alta) es un factor de riesgo para la salud y como no se puede eliminar, se debe y se puede controlar eficazmente. En general, la hipertensión no da molestias hasta que ya se han producido las complicaciones, y por eso es necesario que medirla cada dos años. Si ya es hipertenso, recuerda que hay unas recomendaciones que conviene seguir:
Cuanta menos sal, más salud. Los alimentos ya contienen todas las sales necesarias y, por lo tanto, no es necesario que añada más al cocinar ni que ponga el saleroen la mesa.
Eliminar el sobrepeso. A cada edad y altura le corresponde un peso adecuado. Si tiene exceso de peso, haga dieta.
Hacer ejercicio. Pasear un rato cada día e incluso practicar algún tipo de ejercicio físico adecuado a su edad, le hará estar más ágil y se encontrará mejor.
Moderar el consumo de alcohol. Un poco de vino o de cerveza en las comidas no lo perjudicará, pero intente reducir al máximo el consumo de alcohol.
No fumar. Fumar es muy perjudicial para la salud, especialmente si se suman otros factores de riesgo cardiovascular, como es la hipertensión.
Tomar siempre la medicación. El hecho de que se encuentre bien no quiere decir que pueda dejarla, reducir la dosis o modificar la pauta. Acordarse de tomar cada día y exactamente como se lo ha dicho el médico.