enfermedades pies

Posiblemente en más de una ocasión hayamos escuchado sobre la importancia del uso del correcto calzado. A continuación los especialistas nos han una lista de los tipos de calzado y sus principales inconvenientes.
Ballerinas y chatitas: Tienen suelas finas y flexibles que no proporcionan el soporte adecuado para el pie ni amortiguan eficazmente el impacto de las pisadas. Su uso frecuente puede producir dolor en el tendón de Aquiles, contracturas, calambres y dolor en el arco y el talón. No conviene emplear este calzado para caminar mucho: mejor elegir un zapato con taco entre 2 y 4 cm. No está de más incorporar plantillas específicas para absorber el impacto de la pisada.
Zapatos pintiagudos: La punta estrecha oprime los dedos, con el riesgo de que se monten unos sobre otros. Los bordes de las uñas reciben presión hacia el interior de la piel y así aparecen las uñas encarnadas. A la larga, esa presión genera una protuberancia ósea: el dedo-martillo. Los dedos deben poder moverse con facilidad. Conviene mantener las uñas cortas y con el borde bien limido.
Tacos altos: Traen dolor en las plantas y en los dedos, juanetes, callosidades, problemas lumbares. Cuando más alto el taco, más se carta y presiona la zona delantera. Si además son tacos finos, propian torceduras de tobillo y caídas. Lo mejor es que no superen los 4 cm, de 6-8 cm para contadas ocasiones.
Plataformas: Aunque puede parecer lo contrario, este tipo de suela no está preparada para absorber los impactos de la pisad, de manera que repercutirá en rodillas, cadera y zona lumbar. SI se opta por usarlas, conviene que no sean muy altas y que tenga un buen sistema de fijación (hebillas y tiras alrededor del talón).

Las micosis son distintas afecciones causadas por hongos que ocasionan molestas infecciones. En algunos casos se vuelven resistentes, por lo cual es importante consultar al médico. Ya te hemos contamos cómo diagnosticar, curar y prevenir las micosis. Hoy veremos algunos consejos para evitar el contagio de las micosis. sólo con desconocidos, sino también con familiares o amigos, ya que cualquiera puede tener hongos.
No recostarse sobre la arena o el césped que rodea a una pileta sin poner una toalla.
Calzarse ojotas antes de entrar en un baño o en una ducha pública.
No intercambiar la ropa, no
No ingresar en piscinas en las cuales no haya una buena revisación médica previa. Si notó que a usted lo dejaron entrar sin demasiados reparos, piense que cualquier individuo podrá entrar a ella, incluso una persona con hongos. Mantener siempre los pies secos. Para ello se recomienda usar medias de algodón o de hilo, y evitar las que dificulten la respiración del pie (nylon, por ejemplo). También debe cuidarse el calzado, que preferentemente debe ser de cuero, de lona, o bien ojotas o chinelas, pero nunca zapatillas de telas sintéticas. Este mismo cuidado debe efectuarse con la ropa, que debe ser fresca y permitir que la piel respire libremente. Evitar las ropas ajustadas ayudará en este sentido. Iniciar los tratamientos médicos apenas se detecta una lesión.

Las micosis son distintas afecciones causadas por hongos que ocasionan molestas infecciones. En algunos casos se vuelven resistentes, por lo cual es importante consultar al médico. Te contamos cómo diagnosticar, curar y prevenir las micosis.
Los hongos son vegetales inferiores que se multiplican con mucha facilidad, penetran en el organismo por la piel y viven en la parte superficial de ésta. Si bien no se considera a las micosis enfermedades graves, no tratarlas puede traer complicaciones en la epidermis y sus anexos cutáneos: cabello, vellos y uñas. Las siguientes son algunas de las enfermedades producidas por hongos que se contagian con más facilidad, especialmente durante el verano.
Tricofitosis
Afecta a las zonas con más vello. Es producida por un tongo del género trichopyton y se caracteriza por formar manchas concéntricas, rojizas, con escamas o pústulas, cubiertas de cabellos frágiles o incluso sin pelo.
Tiña de los pliegues (intertrigos)
Es la más común entre los adultos. Se da tanto en los pliegues inguinales como axilares. Este tipo de hongo se erifica en la gente que transpira en exceso o que está muy gorda. Esta tiña es más frecuente aún durante el verano, ya que la humedad del cuerpo producida por una transpiración más abundante, hace que los hongos aniden y se reproduzcan con mayor facilidad.
Estas manchas rojas también crecen por el borde hacia afuera y van produciendo como manchas de tinta a lo largo de los pliegues. En las mujeres se producen en las zonas inferiores de las mamas, en los hombres debajo en los hombres debajo de los testículos, y en ambos en la zona de los pliegues de los muslos y glúteos, así como también en las axilas, el abdomen y en la ingle.
Tiña pedis (interdigital)
Se trata de una infección producida por hongos tricofitos que casi siempre va acompañada de otro tipo de microorganismos micóticos o bacterianos. En la piel se aprecian enrojecimientos vesicularios y el desarrollo de grietas, generalmente en los pliegues de los dedos, acompañados de picazón y de humedad. La prevención y tratamiento adecuado hacen que esta lesión cutánea no tenga mayor trascendencia.
Onicomicosis (hongos de las uñas)
El tiña pedis puede invadir las uñas y formar este tipo de hongos. Es mucho más dificil llegar a penetrar en la uña que en cualquier otro lugar de la piel. Por este motivo, la onicomicosis es considerada como el más rebelde de los hongos. La medicación local suele resultar insuficiente, por lo que se complementa con medicación vía oral y lacas. Este tipo de tratamiento es muy prolongado.

Las micosis son distintas afecciones causadas por hongos que ocasionan molestas infecciones. En algunos casos se vuelven resistentes, por lo cual es importante consultar al médico. Te contamos cómo diagnosticar, curar y prevenir las micosis.
Los hongos son vegetales inferiores que se multiplican con mucha facilidad, penetran en el organismo por la piel y viven en la parte superficial de ésta. Si bien no se considera a las micosis enfermedades graves, no tratarlas puede traer complicaciones en la epidermis y sus anexos cutáneos: cabello, vellos y uñas. Las siguientes son algunas de las enfermedades producidas por hongos que se contagian con más facilidad, especialmente durante el verano.
Distintos tipos de micosis
Pitiriasis versicolor (tiña versicolor)
Es una infección micótica superficial crónica generalmente localizada en la región superior del tronco (espalda, cuello, tórax) y en las extremidades superiores (brazos). Esta patología se caracteriza por la aparición de pequeñas manchas de color blanco que se producen al tomar sol. En el comienzo se forman manchas rojizas y con escamas redondeadas. Luego, como el hongo noo deja pasar al sol, se forman por contraste manchas blancas.
Tiña del pelo (tiña capitis)
Es contagiada por los hongos de los perros y los gatos y produce, generalmente en los niños, una caída del pelo en forma de medallones en el cuero cabelludo. En la tiña del pelo, a diferencia de otros tipos de alopecías, se ve la piel enrojecida e infectada mientras se produce la caída del pelo, que es totalmente curable con un tratamiento médico adecuado. Esta enfermedad es sumamente contagiosa y es más frecuente que la padezcan los chicos hasta que culminan la etapa del desarrollo. A partir de los 16 o 17 años los adolescentes cambian los factores de la piel (los ácidos grasos), lo que hace que ya no pueda anidar el hongo en la epidermis.
Tiña de piel glabra (de piel sin pelo)
También es común en los chicos (se contagia igual que la tiña anterior) y se manifiesta como lesiones en forma de medallones, que tienen la característica de crecer céntricamente con un halo de infección, mientras se van curando progresivamente en el medio. Aparecen en cualquier lugar del cuerpo donde no haya grandes cantidades de pelo (brazos, piernas, tronco, etc.)

El pie de atleta es una infección micótica producida por hongos dermatofitos (que se alimentan de queratina) o por levaduras (casos muy raros con alteración del sistema inmune). Afecta los pliegues interdigitales, la planta y los bordes del pie. Aproximadamente el 60% de las enfermedades en los pies está causada por hongos. Para evitar la aparición del pie de atleta los especialistas nos dan los siguientes consejos:
1. Utilizar zapatillas / ojotas en gimnasios, piscinas, vestuarios y duchas; evitar caminar descalzo en zonas de mucha circulación.
2. Secar bien los pies después de lavarlos, especialmente entre los dedos, que constituye la principal zona de proliferación de los hongos.
3. Cambiar las medias y el calzado diariamente. Usar los mismos zapatos todo el tiempo no permite que éstos respiren y los microorganismos se acumulan.
4. Usar calzado que permita al pie respirar, generalmente se recomienda aquellos fabricados con materias naturales y de algodón.
S. Si algún integrante de su familia padece pie de atleta, evitar caminar descalzo en las zonas de uso común como alfombras.