diagnostico cancer

Los linfomas son el tipo de cáncer que parecería que ha crecido más en los últimos tiempos y paradójicamente muchas personas no saben de que se trata.
Un linfoma es un cáncer que se desarrolla en el sistema linfático. Éste es el que controla el sistema defensivo del cuerpo, el que nos protege de infecciones a través de los glóbulos blancos. Está compuesto por ganglios linfáticos que se encuentran en axilas, cuello, torax y en el abdomen.
Generalmente los linfomas, una amplia división de ellos, se clasifican en Hodgkin y No Hodgkin.
Los No Hodgkin a su vez pueden ser agresivos o indolentes. Pero lo principal es informarse, es estar al tanto y ante cualquier duda consultar ocn su médico. Es improtante saber que si sienten un crecimiento fuera de lo común de los ganglios, generalmente sin dolor y en un momento en el que no estemos “aparentemente” enfermos. Por la tarde puede subir la fiebre, sudor en las noches y pérdida de peso son una explicación aparente.
Dependiendo del tipo de linfoma se realizan diferentes tratamientos. Ellos pueden ser:
- Quimioterapia: Se administran diferentes tipos de fármacos que atacan a las células tumorales hasta destruirlas y erradicar el linfoma.
- Radioterapia: Es un tratamiento complementario generalmente, utilizándose como principal en casos muy puntuales.
- Anticuerpos monoclonales: Los anticuerpos son sustancias que produce el mismo organismo, pero en este caso se producen en laboratorio y son diseñados para atacar específicamente a la célula tumoral y obviamente destruirla. Es un método muy avanzado que permite no contaminar tanto el cuerpo, con muy baja toxicidad.
- Transplante de médula ósea: Dependiendo del tipo de linfoma, en casos más extremos es necesario tomar medidas más agresivas, intentando evitar una recaída de la enfermedad.
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Hace unos días seguramente habéis escuchado la noticia del fallecimiento de Steve Jobs debido a una enfermedad que lo aquejaba hace un tiempo, el cáncer.
Una enfermedad que en muchos casos se puede salir, pero en el caso de Jobs, que se trataba de cáncer de páncreas, no son elevadas las posibilidades de sobrevida. Se trata de uno de los tumores más difíciles de diagnosticar ya que los síntomas suelen aparecer una vez que la enfermedad ya está instalada y avanzada.
El páncreas es un órgano que posee dos glándulas diferentes, las exocrinas que producen lo llamado jugo pancreático que se libera hacia los intestinos. Este jugo posee enzimas que colaboran a digerir las grasas, los carbohidratos y las proteínas. La enzimas segregadas van por conductos hacia el conducto pancreático, el cual, se une al conducto biliar común y vacía el jugo pancreático en el duodeno.
Las otras glándulas del páncreas, aunque en muy pequeña proporción, son las endocrinas. Éstas están dispuestas en grupos que secretan hormonas como la insulina, que reduce la cantidad de azúcar en la sangre, y la glucínea que la aumenta.
En forma, el páncreas, mide aproximadamente 15 cm de largo. La parte más ancha del páncreas se llama cabeza, la media cuerpo y el extremo más delgado cola. Está ubicado detrás del estómago y frente a la columna vertebral.
Los tumores de páncreas se pueden dividir en dos grupos, benignos y malignos. Obviamente los benignos nos son cancerígenos y pueden extirparse fácilmente. Los tumores malignos, de células malignas podrían invadir los tejidos que lo rodean y podrían ingresar al torrente sanguíneo infectando el sistema linfático.
Cuando invade otro sistema se llama metástasis, pudiendo llegar a otros órganos a través de la sangre.
Un adenocarcinoma es un cáncer que se origina en las células glandulares, que es lo que sucede en la mayoría de los tumores exocrinos. Los tumores exocrinos son el tipo de cáncer más habitual.
Los cánceres ductales, no son muy habituales del páncreas exocrino e incluyen a los carcinomas adenoescamosos, los carcinomas escamosos y carcinomas de células gigantes. El carcinoma ampularse desarrolla en la unión del conducto biliar y el pancreático. Generalmente se obstruye y la bilis se acumula en el cuerpo, causando ictericia.
Los tumores endocrinos no son muy comunes y son conocidos como tumores neuroendocrinos pancreáticos. Están clasificados por los insulinomas, los glaucagonomas, los gastrinomas, somatostatinomas, los vipomas, depende en que células se encuentre.
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Existen muchas campañas para concientizar a las mujeres de la existencia del cáncer de mama, y de la importancia de la prevención, la autodetección y las visitas al médico.
El cáncer de mama es el crecimiento incontrolado de células malignas en el tejido de la mama. La mama está formada por glándulas, que son las que producen la leche; conductos, que los trasladan al pezón; tejido adiposo; tejido conjuntivo y tejido linfático. El sistema linfático está formado por recipientes y conductos que conducen (y también lo contienen) a un líquido incoloro formado por glóbulos blancos, mayormente linfocitos. Éstas células son capaces de reconocer cualquier sustancia extraña, liberando otra sustancia para destruir al agresor.
Muchas mujeres generan ciertos tipos de quistes. Éstos son una pequeña bolsita llena de líquido, que no tiene nada que ver con el cáncer de mama. Existen dos tipos principales de cáncer de mama, el carcinoma ductal, que es aquel que crece en los conductos y el carcinoma lobulillar, que comienza en los lobulillos.
El carcinoma ductal “in situ”, es el que se origina en las células de las paredes de los conductos. Se trata de un cáncer bastante localizado, osea, que no se ha extendido a otras partes del cuerpo. En estos casos es posible extirparlo fácilmente, tratándose de un cáncer con altas probabilidades de curación. El carcinoma ductal suele detectarse a través de una mamografía.
El carcinoma ductal invasivo es el que se inicia en el conducto mamario pero pasa al tejido adiposo y podría extenderse a otras partes del cuerpo. Se trata del carcinoma más habitual, dándose casi en el 80% de los casos.
El carcinoma lobular es otroa de las posibilidades, podría darse in situ , originándose en las glándulas mamarias. No suele llamarse cáncer a este tipo, pero al ser un riesgo para el desarrollo de futuros tumores se lo debe tener en cuenta. Al detectarse es importante realizarse la mamografía y los controles necesarios. Este tipo de carcinoma también puede ser del tipo invasivo, es muy difícil de detectar, se hace a través de una mamografía.
El carcinoma inflamatorio, el cáncer menos frecuente de todos los tipos que hemos visto. Sólo un 1% de los tumores cancerosos lo representa. Es de rápido crecimiento y suele enrojecer la piel del seno. La apariencia de la piel se modifica, haciéndose más gruesa, inclusive pueden aparecer arrugas o protuberancias.
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El cáncer si es una enfermedad seria pero debemos recordar que se cura en un porcentaje alto de casos. Y se puede prevenir. El diagnóstico precoz es una de las claves para ganarle la batalla. Hoy hablaremos sobre las mujeres que se convierten en madres luego de batallar contra el cáncer. Le preguntamos a los médicos especialistas: ¿Hay que esperar mucho tiempo después de operarse de un cáncer para quedarse embarazada?
Es posible, pero también muy raro, que los tratamientos oncológicos produzcan infertilidad. La cifra mágica de esperar cinco años que siempre se ha dicho ha hecho cundir la falsa impresión de que esos cinco años son un momento crucial, un hito que hay que alcanzar para considerarse curado. Y no es así, pues todo depende del tumor que se trate: en el caso de algunos cánceres rara vez los pacientes recaen más allá de los dos años, mientras que otros no pueden considerarse fuera de peligro ni siquiera a los 10.
Tras ese "esperemos a los cinco años" de tantos médicos se suele esconder cierto paternalismo. Lo que el médico le preocupa es que la paciente recaiga y acabe por morir con un niño pequeño en casa, pero no se atreve a planteárselo en estos términos tan crudos.