consecuencias fumar

Según la organización mundial de la salud, más de 700 millones de niños (casi la mitad de los del mundo) respiran aire con humo de cigarrillo en sus casas. Los especialistas advierten sobre los daños que esto implica. Entonces, ¿cómo evitar los riegos del tabaquismo pasivo en el hogar.
El humo de cigarrillo "de segunda mano" es muy perjudicial para los niños. Por eso, la Liga Argentina de Lucha contra el Cáncer (LALCEC) se dirige a los padres: "el tabaquismo pasivo es peligroso para su salad y la de su familia. Ofrezca a sus hijos un entorno sin humo de tabaco". La Sra. María Inés de LIcke, presidenta de la asociación, explica que "los padres ignoran el tremendo daño que le están causando a sus chicos al permitirles respirar aire contaminado con más de 200 sustancias nocivas, incluyendo muchas altamente cancerígenas".
Entre las recomendaciones, señalan que sólo un entorno libre de humo de tabaco al 100% puede proteger a la familia.
Recomendaciones para los padres para evitar los riegos del tabaquismo pasivo en el hogar:
- No hay exposición al humo de tabaco ajeno sin peligro. Por eso, y porque le importan sus hijos, protéjalos.
- Procura no fumar ni dejar que se fume en su hogar o en el coche, incluso si los chicos no están presentes.
- Enseña a los niños a mantenerse alejados del humo del tabaco.
- No fumes durante el embarazo ni en presencia de mujeres embarazadas.
- Lleva a tus niños a una guardería o escuela sin humo.
- Manténlos lejos de restaurantes u otros espacios públicos cerrados donde se permite fumar.
- Si eres fumador, pregunta a su médico qué puede hacer para dejarlo.
- Sé un modelo para sus hijos. ¡No fumes!

Según un estudio realizado por el Instituto Catalán de Oncología, el 60% de los españoles se expone involuntariamente al humo del tabaco en el trabajo, en su casa o durante su tiempo libre. De hecho, se estima que cerca de 3.000 personas mueren al año en nuestro país por esta causa. El riesgo es tal que un no fumador "fuma" alrededor de un tercio de la cantidad de tabaco de la persona fumadora Junto a la que convive o trabaja.
Un ejemplo: la pareja de un fumador que consume 18 cigarrillos al día sería un "fumador secundario" de 6 cigarrillos, con todos los riesgos que ello conlleva. La cuestión es: ¿de qué forma puede protegerse un no fumador frente a este riesgo potencial?
Lo primero que debe hacer es alejarse a toda costa y en la medida de lo posible del humo del tabaco, ya que, al igual que ocurre con otro tipo de tóxicos, es fundamental distanciarse de la fuente de contaminación. Por otro lado, y aunque no existe ningún medicamento específico que nos proteja del humo del tabaco, sí que se pueden paliar en cierta medida los efectos nocivos siguiendo una dieta sana, haciendo ejercicio físico y adoptando medidas como ventilar adecuadamente las estancias en las que se haya fumado.

Los expertos han constatado un importante incremento de los casos de cáncer de pulmón femenino. La explicación es que las mujeres han adoptado unos hábitos similares a los de los hombres (el tabaquismo incluido), aunque hay otros factores implicados en esta incidencia.
Las últimas investigaciones han confirmado que las fumadoras tienen 2,7 más posibilidades de desarrollar un cáncer de pulmón que los hombres, según un estudio neoyorquino. Además, en ellas, fumar eleva en un 30 % el riesgo. Una de las teorías más contrastadas explican el porqué de este efecto del tabaco de las mujeres: es que ellas son susceptibles a la mutación de un gen que favorece la expansión del efecto tóxico de los cigarrillos por todo el organismo, como ha demostrado otra investigación realizada en Estados Unidos.
Contraer un cáncer de pulmón es la consecuencia más seria del hábito de fumar en las mujeres, pero no hay que olvidar otros problemas derivados directamente del mismo: complicaciones en el embarazo, problemas menstruales, cáncer de cérvix....

Si el hábito del tabaco está tan directamente vinculado al riesgo de desarrollar un cáncer de pulmón, ¿por qué enferman también tantas personas sin haber fumado en su vida? Tal y como explica el doctor Manuel Dómine Gómez, dejando a un lado el caso de los fumadores pasivos, que inhalan las partículas de los cigarrillos ajenos, puede haber una cierta susceptibilidad genética, aunque no es especialmente determinante en este tipo de cáncer.
Lo que sí tiene una incidencia clarísima, como han demostrado los estudios realizados al respecto, es el estar expuesto a la combustión de determinados aceites (es el caso de las personas que trabajan en freidurías) o de alquitranes. También está demostrado que la exposición a una serie de sustancias, como el radón y el amianto, incrementa las posibilidades de desarrollar esta patología.
El radón: es un gas invisible e inodoro, presente de forma natural en ciertos suelos y rocas. Para protegerse de él (es frecuente en las construcciones antiguas), los expertos aconsejan ventilar en lo posible los sótanos y, en caso de que se sospeche su presencia. realizar una medición de los niveles (en todas las ferreterías venden equipos destinados a tal fin).
El amianto: se trata de cristales semejantes al cabello que se encuentran en algunos tipos de ropa o de tejidos y que a menudo se utilizan como aislante ignífugo (contra el fuego) en determinadas construcciones. Se sabe que sus fibras. si son inhaladas. pueden irritar el pulmón. Según las investiga-
ciones realizadas al respecto, la doble exposición al humo del tabaco y al amianto (cosa que suele ocurrir en aquellas personas que trabajan en la construccón naval, la minería de amianto, el aislamiento o la reparación de automóviles) eleva aún más el riesgo de desarrollar un cáncer de pulmón.

Estas son algunas de las estrategias más eficaces que, realizadas hasta el momento, pueden reducir el riesgo de contraer cáncer de pulmón.
1) Deja (cuanto antes) de fumar. Abandonar el tabaco hace que el daño remita. Está demostrado que poco tiempo después de dejarlo, el riesgo empieza a disminuir; tras 10 años sin fumar, se reduce en un 50%, y en los años sucesi-
vos las posibilidades siguen decreciendo.
2) Mantén una buena forma física. Un estudio demostró que quienes están en buena forma física tienen menos riesgo de fallecer por cáncer de pulmón,
según las investigaciones contraer esta enfermedad, incluso si son fumadores. La clave está en hacer deporte intenso durante 20 o 40 minutos, de 3 a 5 veces por semana.
3) Escápate al campo. La gran ciudad y su contaminación favorecen el cáncer de pulmón. Últimos estudios han vinculado la exposición a partículas muy pequeñas -tanto como para penetrar en los pulmones- procedentes de automóviles y la industria con un mayor riesgo de contraer la enfermedad.
4) Frutas y verduras, a diario. El aumento en el consumo de fruta y verdura se asocia a un menor riesgo de un tumor pulmonar. Un tipo concreto de flavonoide, la quercetina, presente en cebollas y manzanas, ha demostrado un importante efecto protectorfrente a este tipo de cáncer en concreto.
5) Carnes y grasas, manténlas a raya. Varios estudios recientes han relacionado estrechamente el consumo habitual de carne roja, en general, y frita, en particular-es decir, las grasas saturadas- con un riesgo bastante más elevado de contraer la patología. Y esto mismo ocurre con otros alimentos como los lípidos derivados del tocino y la mantequilla.

Afortunadamente, la detección precoz del cáncer de pulmón supone una posibi- lidad de curación de hasta un 80%, de ahí la importancia de acudir al especialista antela presencia de alguno de sus síntomas característicos. El hecho de que el 90% de los casos de cáncer de pulmón se registren en personas que fuman deja poco lugar a la duda.
Está demostrado que el humo de los cigarrillos contiene agentes químicos que dañan la estructura genética (ADN). Este daño celular es el responsable de que las células pulmonares crezcan fuera de control, se agrupen y formen tumores malignos. Su incidencia a nivel orgánico es tal que no importa qué cantidad se fume al día: si sólo es un cigarrillo, el riesgo de desarrollar cáncer de pulmón es mayor que en un no fumador. Y es que se puede asegurar que el tabaco es un "arma letal". Por ejemplo, se ha demostrado que unos 50 compuestos químicos que se encuentran en el humo son cancerígenos.
La nicotina, en sí misma, tiene un largo historial de efectos nocivos en el organismo: produce un tipo de adicción con efectos similares a los de la cocaína y la heroína, crea casi total dependencia física y psicológica y produce síndrome de abstinencia cuando el cuerpo deja de recibirla. Por otro lado, la creencia común de que el tabaco rubio es más suave y menos peligroso que el negro es totalmente errónea: no sólo es igual de nocivo, sino que, además, presenta más alquitranes cancerígenos.

Comer poco pescado, fruta y verdura es tan nocivo para la salud como el tabaco. Así lo aseguró un estudio realizado por una agencia de salud pública holandesa, al descubrir que, de todos los factores dietéticos, el consumo insuficiente de estos tres grupos provoca la mayos de los casos de diabetes y enfermedades cardiovasculares en ese país. La Organización Mundial de la Salud recomienda consumir tres porciones de frita y dos de hortalizas diariamente. Ingerir también una porción mediana de pescado, como mínimo, una vez por semana, ya que el omega 3 que aporta contribuye a mejorarla circulación sanguínea y reducir el colesterol.

Además de las altas probabilidades de producir una insuficiencia respiratoria o un cáncer de pulmón (por los grupos alquitranados y nitrosaminas que contiene), la nicotina produce espasmos en los vasos sanguíneos y lapona las arterias....como si esto fuera poco a continuación detallamos los principales efectos que produce la nicotina:
• Dependencia.
• Hipertensión arterial.
• Interacción con varios medicamentos, a muchos de los cuales les neutraliza el efecto (por ejemplo, vale saber que cada cigarrillo consume 30 mg de vitamina C).
• Aumento del colesterol.
• Disminución de la irrigación sanguínea.
• Riesgo de angina de pecho e infartos.
• Disfunción eréctil (Impotencia).
• Trastornos en la marcha.
• Gastritis y úlceras de estómago.
• Disminución de la micción.
• Insuficiencia respiratoria, bronquitis y enfisema pulmonar.
Además de la nicotina, con cada cigarrillo se están inhalando cientos de compuestos químicos cancerígenos.

El cigarrillo no solo pone en riesgo la salud general, sino que también puede influir en el rendimiento sexual masculino, produciendo problemas en la erección y actuar como un sedante. A continuación los especialistas nos explican como afecta el cigarrilo en el rendimiento sexual masculino.
¿EL CIGARRILLO PUEDE CAUSAR TRASTORNOS SEXUALES?
Un fumador no se define solamente por la cantidad de cigarrillos que fuma, que en algunos pueden ser dos o tres atados diarios, sino también por aquello que lo lleva a fumar y cómo lo hace. Una persona que enciende un cigarrillo con
la colilla del anterior, delata una personalidad ansiosa, que no tiene control sobre su conducta, que vive una situación de crisis que lo supera y lo sume en un estado de ansiedad.
¿QUÉ EFECTOS TIENE LA NICOTINA?
Además de las altas probabilidades de producir una insuficiencia respiratoria o un cáncer de pulmón (por los grupos alquitranados y nitrosaminas que contiene), la nicotina produce espasmos en los vasos sanguíneos y lapona las arterias.
¿CÓMO REPERCUTE EN LA SEXUALIDAD?
Un paciente me decía que, habiendo dejado el cigarrillo, "se sentía sexualmente más seguro cuando fumaba". Esto entraría en contradicción con lo que siempre se dice de la acción nociva del tabaco sobre la potencia sexual. Quiero aclarar que lo que siente el fumador no se debe sólo a lo psicológico de calmar ansiedades orales, sino que es debido a la nicotina, un alcaloide que a bajas concentraciones tiene una acción excitatoria y en altas un efecto inhibidos y apaciguador.
¿PUEDE ACTUAR COMO SEDANTE?
Sí, si la cantidad de nicotina es alta, se produce una disminución de la sensación de tensión, o sea que se asemeja a la función de un sedante. Permite controlar las sensaciones de miedo, por eso los fumadores recurren al cigarrillo con mayor frecuencia en situaciones de estrés, incluso sexual a la hora de enfrentar a una mujer.
¿QUÉ EFECTO PRODUCE EN LA ERECCIÓN?
Se sabe que cada cigarillo produce, por el efecto de la nicotina, una media hora de vasoespasmo arterial. Podemos hacer una simple cuenta para calcular que si alguien fuma un atado y medio por día, tiene todo el tiempo sus arterias contraídas lo que no es una ayuda para las arterias peneanas que necesitan dilatarse para lograr la erección.
Como a largo plazo produce arteriosclerosis y vasculopatías periféricas, también por ese lado contribuye –nunca como única causa- a la aparición de dificultades en la erección. Uno de los argumentos de los fumadores para seguir consumiendo tabaco es que fumar es un placer, lo que no pongo en duda.
Pero también aceptemos que nadie juma uno o niás atados por día sólo por placer, y los fumadores lo saben bien. Hablar de hábitos reflejos o una necesidad de calmar la angustia, mitigar la soledad, el aburrimiento o la desesperación, parece más razonable que adjudicar cierto espíritu hedonista a una actitud a una actitud de autoagresión.

La nicotina es una sustancia estimulante que reduce el tiempo total de sueño debido fundamentalmente al incremento en el período de latencia del mismo. Diversos estudios encuentran una fuerte asociación entre tabaquismo y alteraciones tanto en la calidad como en la cantidad del sueño. A continuación detallamos los principales efectos del cigarrilo en el sueño.
1. Mal descanso, apnea y pesadillas.
2. Bruxismo o rechinar de dientes.
3. Síndrome de piernas inquietas.
4. Hipercapnia (aumento de los niveles de dióxido de carbono en la sangre) e hipoventilación alveolar (disminución del ritmo respiratorio que afecta la cantidad de aire que ingresa a los pulmones).
5. Apneas obstructivas, provocadas por el humo que afecta las vías respiratorias.
6. Despertares frecuentes (sueño fragmentado) debido a las ansias
o la necesidad de incorporar nicotina durante la abstinencia nocturna,
7. Problemas para conciliar y mantener el sueño (insomnio), por el efecto estimulante que la nicotina tiene sobre el sistema nervioso.
8. Ronquidos, el tabaco produce inflamación y edema en la parte alta de la vía aérea.
9. Ciertos medicamentos. Cuando el fumador decide abandonar el cigarrillo, algunos medicamentos utilizados en el tratamiento y el síndrome de la falta de nicotina también afectan el mecanismo del sueño.
Ya sabes que el tabaco perjudica— y mucho. Seguro que te has planteado dejarlo un día de estos, pero, mientras, sigues fumando. ¿Sabías que actualmente, en algunos países desarrollados, mueren más mujeres por cáncer de pulmón que por cáncer de mama? Toma conciencia del problema del tabaquismo, y actúe en consecuencia. Todos ganaremos tanto en salud como en calidad de vida. Dejar de fumar no es imposible. El primer paso es estar convencido y querer hacerlo. Millones de ex fumadores lo han conseguido.