comerse las uñas

Comerse las uñas es un hábito que suele aparecer a causa de sentimientos de angustia o ansiedad. Para prevenir que tu hijo se coma las uñas, es importante hacerle pensar sobre lo que puede estar afectándolo emocionalemente. Entonces, ¿que hacer cuando los niños o adolescentes se comen las uñas? A continuación los especialistas nos dan algunos consejos para los padres:
• Tener en cuenta que la onicofagia es un trastorno de angustia y ansiedad.
• Estar informados sobre los contenidos emocionales de este hábito nocivo.
• Evitar los castigos ya que se trata de una enfermedad emocional.
• No cubrir los dedos con guantes o ponerle alguna sustancia desagradable. Consultar al dermatólogo.
• Contener a los niños y ayudarlos con las medidas de protección para no lastimarse los dedos.
• Recordar que la onicofagia tiene un significado emocional propio para cada niño.
• Ayudar a los niños a pensar y discriminar de acuerdo a su edad sobre qué puede estar afectándolos emocionalmente para tener que comerse las uñas.
e Reconocer y aceptar los pensamientos del niño, sentimientos y reacciones.
Déjale saber que para usted sus preocupaciones son primordiales y adecuadas.
• Hacerle saber al niño sobre las complicaciones orgánicas de esta práctica, tales como lesiones en los dedos, infecciones, etc. Practicar un deporte o actividad física disminuye la onicofagia ya que permite liberar tensiones.
• Consultar a un especialista en el caso de persistir este hábito de comerse las uñas.

Comerse las uñas es un hábito que suele aparecer a causa de sentimientos de angustia o ansiedad. Para prevenir que tu hijo se coma las uñas, es importante hacerle pensar sobre lo que puede estar afectándolo emocionalemente. Entonces, ¿que hacer cuando los niños o adolescentes se comen las uñas?
La onicofagia (del griego, onyx, 'uña'y phagein, 'comer) es el nombre científico que se le da a esta actividad. El hábito de comerse las uñas es una conducta bastante extendida en los niños y en los adolescentes. Suele observarse más en los varones que en las nenas.
• Los niños que suelen recurrir a ella son inquietos, vivaces, alegres, charlatanes e inteligentes.
• Se trata de un trastorno de angustia y ansiedad, tiene respuesta frente a un estado de tensión psíquica, que puede aparecer alrededor de los tres años o a partir de los seis años.
• En su aparición temprana es un desplazamiento, es decir un reemplazo de la succión ón digital o del bn¿xismo (rechinar los dientes).
• Cuando surge en la edad escolar sus causas obedecen a ansiedades determinadas por el aprendizaje. A menudo acompaña a trastornos de alimentación como: sobrepeso, obesidad, falta de apetito, etc.
• Una vez establecida, puede ser desencadenada por el aburrimiento, el estrés, la inactividad, la frustración, el cansancio o un problema reciente.
• Generalmente es el reflejo de una situación emocional que esta perturbando al niño. Detrás de la onicofagia subyacen afectos como la culpa, el miedo y la rabia.
• Aunque en muchos casos perdura hasta la edad adulta, la mayor incidencia de este comportamiento se da en la pubertad por los cambios psíquicos y físicos de esta etapa.
• El roedor compulsivo de uñas puede comer-no sólo ésta sino también la piel del dedo y la cutícula, provocándose heridas dolorosas, que también perjudican el esmalte dental. Morderse las uñas puede facilitar el transporte de gérmenes que se ocultan bajo las uñas o en la cavidad bucal y por lo tanto, provocar infecciones.