beneficios espirulina

Gracias sus nutrientes, la espirulina es ideal para acompasar distintos procesos, combatir enfermedades y fortificar el organismo. La lista completa de sus aplicaciones es amplia:
Personas sanas: La espirulina mejora el rendimiento físico e intelectual. Además, ayuda a retrasar el envejecimiento del organismo y de la piel y prevenir enfermedades.
Deportistas: Por su composición y proteínas altamente digestibles, participa directamente en la elaboración de la estructura muscular. Aumenta la hemoglobina en la sangre, con lo que se consigue una mayor resistencia en el esfuerzo.
Vegetarianos: Es la única fuente vegetal de vitamina 1312. También aumenta la vitalidad al contener hierro y ciertos aminoácidos como la lisina y la metionina, deficientes en todas las plantas.
Niños: Su aporte en vitaminas, minerales y aminoácidos evita deficiencias en esta fase crucial del desarrollo. Puede ser consumida incluso en el caso de bebés.
Personas con estrés: La espirulina está indicada para las personas que padecen de cansancio físico o intelectual.
Embarazadas: Previene la anemia típica del embarazo.
Personas mayores: Aporta vitamina F, que muchas personas de edad avanzada no sintetizan. La vitamina F asegura la producción por el organismo de prostaglandinas que protegen contra la trombosis, la hipertensión arterial y la arterio-esclerosis. Además la alta concentración de la espirulina en anti-oxidantes ayuda a mantener el buen estado de los órganos y tejidos del cuerpo.
Personas que están a dieta: Tomada media hora antes de las comidas, ayuda a reducir el apetito por su contenido en Fenilalanina. Además, es un alimento muy rico en vitaminas y minerales que ayuda a reequilibrar una dieta reducida. Siendo el alimento más rico en proteínas permite adelgazar, manteniendo la musculatura.

La espirulina es rica en hidratos de carbono complejos. Contiene entre un 15% y un 25% de azúcares simples que le permiten proporcionar energía sin sobrecargar el páncreas ni desencadenar un cuadro de hipoglucemia. Muchos expertos en nutrición la recomiendan en programas de ayuno debido a su potencial propiedad de eliminadora de toxinas, ya que permite al cuerpo recibir el aporte diario de los nutrientes esenciales y necesarios para obtener la energía óptima.
La espirulina es un excelente recurso contra la diabetes. Los diabéticos encuentran en la espirulina un alimento completo que mantiene la enfermedad a raya. Gracias a esto, puede ser consumida diariamente. Además, es el único alimento que contiene ficocianina, un pigmento natural que estimula el sistema inmunitario.
Combate la anemia, en cualquiera de sus formas. Ya sea que el origen del desorden sea ocasionado por falta de hierro o por deficiencia de vitamina 1312, esta alga logra recuperar el equilibrio de ambos nutrientes. También protege de infecciones, estimula el sistema inmunológico, ayuda a corregir las alteraciones de la vista provocadas por la carencia de vitamina A, facilita la eliminación de toxinas, y reduce el riesgo de desarrollar cáncer.
MUCHA Y SANA PROTEÍNA
Mientras que la carne es una fuente que contiene aproximadamente un 20% de proteínas y la soja —uno de los vegetales más ricos en estos nutrientes— contiene un 30%, la espirulina alcanza el sorprendente porcentaje de más de un 70% de proteínas.
Las proteínas de la espirulina son, además, altamente digeribles y resultan más rápidas de digerir que las proteínas animales. Esta característica es especialmente importante para quienes padecen mala absorción intestinal. En ese sentido, el alga no solo no recarga el hígado, sino que ayuda a su desintoxicación. Además, en la espirulina están presentes todos los aminoácidos esenciales y no esenciales conocidos. Por otra parte, está exenta de colesterol y de posibles residuos de antibióticos, pesticidas u hormonas.

La espirulina es un alga microscópica que apareció en la Tierra hace más de tres mil quinientos millones de años. Contiene un 70% de proteína y todos los aminoácidos esenciales en perfecto balance. También es rica en potasio, calcio, zinc, magnesio, manganeso, selenio, hierro y fósforo. Pero eso no es todo: entre las vitaminas, es rica en piridoxina (B6), Biotina, Ácido Pantoténico, Ácido Fólico, lnositol, Niacina, Riboflavina (B2), Tiamina (B1) y Tocoferol (Vitamina E).
Además es una de las pocas plantas que son fuentes de vitamina B 12, usualmente encontrada solo en tejido animal. También contiene azúcares complejos naturales, carotenoides y enzimas. La espirulina tiene un 7% de grasas en forma de ácidos grasos esenciales que forman parte de la membrana celular de las células de nuestro organismo. Entre otros muchos beneficios, estos ácidos grasos ayudan en el control de los niveles elevados de colesterol.
Para combatir la obesidad
Aunque es ideal para alimentar a personas con deficiencias nutricionales, la espirulina también puede hacer el trabajo contrario. En los últimos tiempos, científicos de Estados Unidos estudiaron su uso en la pérdida de peso y encontraron que se trata de un verdadero aliado a la hora de reducir el apetito. Según las investigaciones, la espirulina contiene un alto contenido de proteína, junto con polisacáridos que elevan los niveles de azúcar en sangre.
Como el hambre se registra en el cerebro cuando los niveles de azúcar y aminoácidos están bajos, mantener estos nutrientes elevados en la sangre implica engañar al cerebro para que la sensación de saciedad no desaparezca. Así, disminuye el apetito y ayuda a combatir el exceso de peso.
De acuerdo al Dr. Richard Passwater, catedrático estadounidense, la espirulina parece influenciar directamente los niveles de neurotransmisores en el cerebro, particularmente aquellos que controlan los cambios de carácter y el apetito. Específicamente, es la alta concentración del aminoácido fenilalanina lo que parece cambiar la química del cerebro, en favor de la persona que está haciendo dieta.