beneficios deporte

Si no logras acostumbrarte a ir a un gimnasio, no disfrutas de ello y te parece que estas perdiendo tu dinero en cada cuota mensual, tengo una propuesta para hacerte, el deporte más económico, caminar.
Caminar es una forma económica de hacer ejercicio, mantenerte saludable. Quizás ya hayas escuchado los beneficios de la caminata, pues son ciertos. Una caminata diaria ayuda a tener una actividad cardiovascular, mejorando la oxigenación de tu organismo, disminuye la presión arterial y el riesgo de arterioesclerosis ya que incrementa el HDL, o más conocido como colesterol bueno.
Obviamente es sumamente beneficioso para bajar de peso y para mantenerse, quemando grasa y fortaleciendo los músculos. Si sufres de estreñimiento, la caminata diaria también te ayudará, haciéndote sentir muchísimo mejor en todos los aspectos, más liviana/o, con menos estrés y de mejor humor, ya que tu cuerpo producirá endorfinas.
La caminata debería ser de no menos de media hora a un ritmo constante. Para no oensar en el cansacio y no tomarlo “como una obligación”, pueden acompañarse con algún amigo o llevarse una lista interesante de música. Los resultados podrán sentirse en muy poco tiempo.
Luego de un tiempo en el cual ya os habéis acostumbrado al ritmo, a las caminatas, es aconsejable plantearse metas, algún desafío como para no perder el entusiasmo. Si vives cerca de la playa podría ser un buen lugar para ejercitar, sino también algún parque o cualquier espacio que os agrade y puedan caminar sin interrupsiones, en donde el suelo sea lo más plano posible para no dañar las rodillas.
Antes de comenzar a caminar es conveniente calentar un poco los músculos, hacer algunos movimientos suaves en brazos y piernas, como círculos con los hombros, rotar los tobillos, estirarse, etc. Al comienzo de la caminata debéis hacerlo despacio para luego ir aumentando la velocidad y mantenerla luego constante.
La indumentaria apropiada es indispensable, especialmente el calzado, debe ser el ideal para este tipo de ejercicio, lo mismo con la ropa, cómoda y que permita pasar el aire, no esas telas que no permiten respirar la piel, ya que contrario a lo que muchos piensan, no los harán transpirar más, sino que se sofocarán.
Es importante tener una buena postura al caminar, derecho, cómodo, no encorvar los hombros y mantener el pecho abierto. Dar pasos largos pero cómodos sin provocar dolores. Respirar por nariz en lo posible. Hidratarse bien es muy importante y al terminar la caminata elongar bien los músculos.
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Además de cambair nuestros hábitos alimenticios, no debemos dejar de lados la actividad física. La meditación y el ejercicio constituyen pilares de la energía y constituyen una manera de mantener una vida sana.
Caminar: 10 minutos de caminata disipan la fatiga y energizan. Un estudio realizado en la Universidad de California, Estados Unidos, comparó, durante 12 días a 18 voluntarios; mientras algunos realizaron una caminata de 10 minutos diarios, otros comieron una barrita de cereales.
El resultado fue que la caminata resultó un mejor energizante, ya que quienes la practicaron ganaron vitalidad, en tanto que los participantes que consumieron el alimento lograron sentir menos cansancio por una hora pero, pasado ese lapso de tiempo, se sintieron cansados y con menos energía.
Meditar: De acuerdo a la profesora en psiquiatría Judith Orloff, perteneciente a la Universidad California, Estados Unidos, meditar tres minutos diarios ayuda a tomar control de nuestros niveles de energía. Si estamos en la oficina, buscar un lugar tranquilo, como el toilette, cerrar los ojos e inhalar y exhalar profundamente.
Relajar nuestro cuerpo, tratando de aquietar nuestra mente; cuando los pensamientos nos invaden, verlos como nuebes en el cielo. Dejarlos flotar. Visualizar algo positivo, corno un jardín cubierto de flores o una playa paradisíaca. Luego de la sesión, nos sentiremos con fuerzas renovadas.

Tanto diabéticos, como personas con desarreglos cardíacos, o aquellos que sufren de asma o problemas circulatorios en las piernas, pueden obtener mejor calidad de vida practicando deportes -con disciplina y regulación- una variada gama de ejercicios que contribuirán a crearles una vida mejor. A continuación veremos los beneficios del deporte si tienes problemas circulatorios en las piernas:
PROBLEMAS CIRCULATORIOS EN LAS PIERNAS - Várices y flebitis: dos fantasmas que acechan apenas pasados los 35 años. Si no hay más remedio que convivir con ellas, es posible acudir a un ejercicio múltiple como el ciclismo, que trata de activar principalmente la circulación de retorno, además de disminuir los consabidos edemas que se forman y tienden a multiplicarse; y calman también los dolores de la inactividad. - En el ciclismo, la acción muscular del pie y la pantorrilla generan un fenómeno de bombeo sobre el sistema nervioso deficiente, posibilitando que se acelere el retorno sanguíneo desde los miembros inferiores hacia el resto del cuerpo. - Como complemento, también es aconsejable la natación. En los casos más severos, conviene utilizar vendas adecuadas, previa consulta con un flebólogo.

Tanto diabéticos, como personas con desarreglos cardíacos, o aquellos que sufren de asma o problemas circulatorios en las piernas, pueden obtener mejor calidad de vida practicando deportes -con disciplina y regulación- una variada gama de ejercicios que contribuirán a crearles una vida mejor. A continuación veremos los beneficios del deporte para quienes padecen bronquitis y diabetes:
PARA QUIENES PADECEN BRONQUITIS
- Todos aquellos deportes que implican esfuerzos rápidos, violentos y hasta explosivos (como la carrera sprint, por ejemplo), y que se desarrollan habitualmente en ambientes cerrados y poco ventilados -el tenis cubierto, el básquetbol, el paridle- no son aconsejables para quienes padecen esta afección.
- En cambio, sí pueden apostar a la marcha, disciplinada de tal forma que vaya dosificándose en el curso de tres semanas, desde los 15 minutos hasta casi los tres cuartos de hora. No se exceda de este tiempo, eso sí.
- Otros deportes actúan sobre la actividad respiratoria, y la aumentan y mejoran. La natación y las practicas aerábicas estimulan el intercambio gaseoso.
- Contrariamente a lo que se podría suponer, no son desaconsejables los deportes practicados en la alta montaña, como el esquí; es que, más allá de los 1.000 metros de altura, el oxígeno es absolutamente limpio, y a pesar M esfuerzo que demanden, el entorno climático puede provocar verdaderos beneficios para quienes padecen bronquitis crónica.
PARA DIABÉTICOS
El ejercicio continúo y constante como la natación, las caminatas, el simple hecho de correr y el ciclismo, favorece la absorción de azúcar, transformándose este proceso en energía para la contracción muscular, reduciendo la posibilidad de hipoglucemia (bajo contenido de azúcar en el organismo). Así, se reducen las dosis de insulina -para los pacientes insulinodependientes- y ayuda a los que no lo son a utilizar mejor los azúcares, regular los valores de glucemia y favorecer el buen estado físico. Con el ejercicio también se evitan trastornos asociados a la enfermedad, como la obesidad, los problemas arteriales y cardiovasculares. Al mejorar la circulación y la oxigenación de los tejidos, se reduce el riesgo de arterioesclerosis.

Tanto diabéticos, como personas con desarreglos cardíacos, o aquellos que sufren de asma o problemas circulatorios en las piernas, pueden obtener mejor calidad de vida practicando deportes -con disciplina y regulación- una variada gama de ejercicios que contribuirán a crearles una vida mejor.
Una minoría inmensa a menudo siente, en su intimidad, que los fisioterapeutas y las recomendaciones médicas generales decididamente tienden a discriminarlos. Se creen personas especiales, y en verdad lo son. Sus afecciones no los integran a una personalidad standard, y hacia ellos raras veces se dirigen los consejos médicos.
MEJORAR LA CALIDAD DE VIDA REALIZANDO DEPORTE:
Si nos remitimos a las estadísticas, casi un 20 por ciento de la población se muestra impedida de practicar en su totalidad clases comunes de aeróbic, ejercicios de impacto y toda una gama de recursos gimnásticos.
La gimnasia siempre es recomendable. Sólo hay que moderarla y personalizarla, según el caso. Se parte de un valioso precepto de oro: no hay quien no pueda ejercitarse. Y aun en los peores casos, siempre habrá una forma de hacer gimnasia a tono con una mejor calidad de vida.
Es que los efectos globales sobre el organismo son numerosos. Por principio, acrecientan la fuerza muscular, mejoran la movilidad articular, desarrollan la capacidad respiratoria, tonifican el corazón, refuerzan la solidez del esqueleto y aumentan la respuesta de los reflejos.
Por eso, a prestar atención a los consejos proporcionados para quienes lamentablemente no poseen una "salud de hierro".