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La retención de líquidos es un problema que suele afectar especialmente a las mujeres y por diferentes razones. Pero lo que si sabemos es que colabora con diferentes consecuencias como el sobrepeso, la sensación de pesades, piernas y / o manos hinchadas, debilidad, calambres, etc.
Nuestro organismo, con ayuda de las hormonas, va calibrando los niveles de líquidos en nuestro cuerpo para realizar todas sus funciones correctamente. Cuando bebemos mucha agua, los riñones se encargan perfectamente de eliminarla a través de la orina, o sino la eliminaremos a través de la sudoración.
Pero cuando el organismo no puede eliminar todo este líquido es cuando se lo llama retención de líquidos. Como os comentaba previamente, esto puede producir hinchazón en las manos, en los pies y especialmente tobillos, debilidad, calambres y un malestar general. En muchos casos la retención de líquidos ocasiona un sobrepeso considerable. Es por eso que es importante saber la causa de esta retención de líquidos para “atacar” al problema por donde corresponde.
La retención de líquidos puede ser provocada por una alimentación con uso excesivo de sal, a lo que se le puede sumar la ingesta de alcohol, falta de proteínas y nutrientes, llevar una vida sedentaria, cambios hormonales repentinos, comoel embarazo o la menopausia, problemas hepáticos, renales o inclusive cardíacos y también algunos medicamentos podrían contribuir a ello.
Generalmente cambiando un poco la dieta, consumiendo las comidas sin sal y tomando más líquidos (agua, no gaseosas) este problemas suele solucionarse, si esto continua, o se aumenta repentinamente de peso o alguna zona del cuerpo se hicha notoriamente, es hora de acudir al médico. Lo ideal es realizar una rutina de ejercicios que sea acorde a la edad y al peso, de la misma manera que tener una alimentación saludable, rica en vegetales y frutas.
Una alimentación saludable, implica que sea de acorde a la edad y a la forma de vida. Evitar la sal es esencial, en lo posible no coloques el salero en la mesa, y evita los embutidos, los quesos como el parmesano, los snacks, etc. La cafeína tampoco ayudará demasiado asi que si puedes evitarla mejor.
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Estudios realizados afirman que el licopeno es mejor absorbido por el organismo cuando está cocido y con un poco de grasa. Por eso, la salsa de tomate preparada con aceite de oliva y el ketchup son las mejores fuentes. Acuérdate de esto cuando prepares la pasta del domingo!!!
Investigadores de la British Society for Investigative Dermatology descubrieron que una porción diaria de salsa de tomate mejora la capacidad de la piel para protegerse de los rayos ultravioletas y, en consecuencia, del envejecimiento prematuro que estos producen sobre el tejido cutáneo. Para llegar a estas conclusiones, los investigadores dieron a un grupo de voluntarios unos 55 g de salsa de tomate y 10 g de aceite de oliva diarios, mientras que a otro grupo se les dió solo el aceite de oliva.
Luego de tres meses, las muestras de la piel de los que incorporaron salsa de tomate mostraron uno 33% más de protección frente a las quemaduras solares (el equivalente a un protector soloar de factor bajo) y unos mayores niveles de procolágeno, una molécula que mantiene la piel firme.
Otros beneficios de licopeno: Posee propiedades antioxidantes y actúa protegiendo a las células del estrés oxidativo producida por los radicales libres. También previene enfermedades cardiovasculares. Asimismo, diversos trabajos científicos han demostrado que este pigmento vegetal puede reducir sensiblemente el riesgo de contraer cáncer de próstata, de mama y ovario.

Consumir grandes cantidades de soja podría disminuir el riesgo de desarrollar un problema respiratorio conocido como enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), informaron investigadores. En una artículo publicado en la revista especializada Respiratory Research, ciéntificos de la Curtin University of Technology (Australia), señalaron que el tabaquismo es el principal factor de riesgo de EPOC mientras que "la dieta y la exposición ambiental protegerían el desarrollo de la enfermedad", añadió el doctor Andy Lee, coordinador del equipo.