La salud en la oficina: Almorzar saludablemente

Los extensos horarios de trabajo llevan a las personas a almorzar a las corridas, saltear comidas, comer en el mismo escritorio donde se trabaja, con la mano, sin cubiertos, y sin sentarse. Sin dudas todo esto afecta la selección, la digestión y la calidad de la alimentación.
¿Qué comemos mal en la oficina?
Susana Gutt, médica especialista en nutrición, detalla que deberíamos evitar las empanadas, helados, galletitas grasas, golosinas, y productos de las máquinas dispensadoras que generalmente son hiper-grasos: "Todo esto afecta en forma negativa a la salud e influye en la salud cardiovascular, porque el consumo de estos alimentos con alto contenido graso nos aumenta el colesterol, tienen gran cantidad de sal (sodio), y muchas calorías que aumentan el peso corporal favoreciendo la obesidad", explica Gutt.
Para mejorar estos malos hábitos, una buena opción es armar un plan alimenticio con viandas preparadas en casa: "Una opción económica es utilizar parte o la misma comida de la cena previendo cocinar para que quede una porción para el almuerzo siguiente. Tartas caseras de vegetales con ingredientes conocidos por el consumidor, carnes frías cortadas en pequeños trozos, vegetales frescos, frutas, lácteos descremados, caldos desgrasados, y demás. Todo es más seguro, conocemos qué comemos, y es más económico" comenta la especialista.
¿Algunos consejos para elegir el menú en un restaurante o delivery?
• Verificar que sean alimentos frescos,
• Que el salón sea limpio.
• Que la mercadería esté expuesta de forma higiénica, en heladeras.
• Que tengan mesas y sillas. Es bueno "sentarse a comer".
• Para llevar una mejor alimentación recomiendo optar por las viandas / caseras. Esto nos permite decidir el menú a elección - y favorece nuestra economía. Debemos tener en cuenta que la manipulación de los alimentos deberá ser cuidadosa ya que estarán fuera de la heladera (al menos durante el transporte) pero contamos con luncheras o bolsos térmicos que facilitan el mismo.