PiensaBlogs, la prensa del futuro se lee en internet    

Desalud, tu blog de salud en la web

Sintomas de la tanorexia u obsesion por el bronceado



La tanorexia es un nuevo trastorno que consiste en una obsesión por estar permanentemente bronceado, sin importar la época del año. Para lograr este objetivo -que nunca pueden alcanzar por creer que tienen un tono de piel más claro que el real- los tanoréxicos se vuelven incapaces de vivir sin tomar sol o sin exponerse regularmente a las camas solares, sin considerar los riesgos que la sobreexposición a los rayos ultravioleta provoca sobre la salud.

¿CUÁLES SON LOS SÍNTOMAS DE LA TANOREXIA U OBSESIÓN POR EL BRONCEADO?

Según los especialistas, los síntomas de una persona tanoréxica son:

• Angustia y mal humor ante la pérdida de una sesión de sol o de rayos UVA. Incluso, algunos llegan a experimentar lo que se conoce como "síndrome de abstinencia". 

• Ansiedad excesiva por no perder el tono de bronceado ganado.

• Frustración crónica sobre el propio color de la piel: la persona afectada está convencida que su tono es más claro de lo que realmente es.

• En algunos casos, la sensación de la falta de horas de sol puede provocar la pérdida de apetito.

• Los casos extremos pueden padecer un trastorno dismórfico corporal. Es decir, un trastorno mental en el que la persona es excesivamente crítica relación a su físico o imagen.

¿HAY PERSONAS MÁS PROPENSAS A SER TANORÉXICAS?

Sí. Según los expertos el perfil suele ser una mujer de entre 25 y 35 años, aunque se han registrado casos de adolescentes que ya están obsesionadas con tomar color rápidamente. Otras investigaciones han demostrado que los individuos de raza blanca y delgados tienen más riesgo de sufrir esta adicción.

"El hecho de que las personas delgadas sean más propensas a la tanorexia tiene que ver con que están más acostumbradas a mostrar su cuerpo sin complejos y se ven bien en bikini, algo que no ocurre con todas las personas obesas, que al no sentirse a gusto con su cuerpo prefieren no bajar a la playa o no exponerse demasiado al sol", afirmó la doctora Carolyn Fleckinan, autora del estudio.