salud familiar

Un grupo de investigadores confirman la efectividad de las esencias florales en menores con trastornos de aprendizaje. La terapia floral es una técnica terapéutica con la que se obtienen resultados satisfactorios en las patologías psíquicas sin reacciones adversas para el paciente ni la posibilidad de la habituación...definivivamente una gran ayuda para niños con problemas de conducta.
Así lo demuestran investigadores del Hospital Pediátrico Docente "José Luis Miranda" de la ciudad de Santa Clara en Cuba, quienes realizaron un estudio en 90 menores para demostrar los beneficios de las flores como técnica psicoterapéutica en niños y jóvenes con problemas de conducta y aprendizaje.
Se realizaron consultas semanales de terapia floral, para atender a tres grupos de pacientes: los menores que habían concurrido por dificultades en el aprendizaje, niños con trastornos neuróticos mixtos y los niños con fobia escolar situacional. El estudio arrojó como conclusión que la terapia floral es una técnica psicoterapéutica asequible que puede mejorar la calidad de vida de nuestros niños y adolescentes.

La miel es un alimento natural azucarado, de hecho es el alimento natural más energético que existe. En su composición existen numerosos tipos de azucares siendo el principal la glucosa. Además existen distintos ácidos y enzimas. El problema es que la miel se considera un alimento desequilibrado ya que presenta un 0% de proteína y un 0% de grasas.
Además, la miel, al igual que otros endulzantes, puede ser extremadamente peligrosa para los bebés. Esto se debe a que al mezclarse con los jugos digestivos del niño, todavía no lo suficientemente ácidos, se crea un ambiente ideal para el desarrollo de las esporas.
Las esporas del botulismo son de las pocas bacterias que sobreviven en la miel, aunque también están ampliamente presentes en el medio ambiente. Aunque dichas esporas son inofensivas para los adultos, debido a la acidez estomacal, el sistema digestivo de los niños pequeños no puede destruirlas, por lo que pueden destruirlas, por lo que pueden causar bolutismo infantil. Por esta razón se aconseja no alimentar cno miel, ni ningún otro endulzante, a niños menores de 18 meses.

Comerse las uñas es un hábito que suele aparecer a causa de sentimientos de angustia o ansiedad. Para prevenir que tu hijo se coma las uñas, es importante hacerle pensar sobre lo que puede estar afectándolo emocionalemente. Entonces, ¿que hacer cuando los niños o adolescentes se comen las uñas? A continuación los especialistas nos dan algunos consejos para los padres:
• Tener en cuenta que la onicofagia es un trastorno de angustia y ansiedad.
• Estar informados sobre los contenidos emocionales de este hábito nocivo.
• Evitar los castigos ya que se trata de una enfermedad emocional.
• No cubrir los dedos con guantes o ponerle alguna sustancia desagradable. Consultar al dermatólogo.
• Contener a los niños y ayudarlos con las medidas de protección para no lastimarse los dedos.
• Recordar que la onicofagia tiene un significado emocional propio para cada niño.
• Ayudar a los niños a pensar y discriminar de acuerdo a su edad sobre qué puede estar afectándolos emocionalmente para tener que comerse las uñas.
e Reconocer y aceptar los pensamientos del niño, sentimientos y reacciones.
Déjale saber que para usted sus preocupaciones son primordiales y adecuadas.
• Hacerle saber al niño sobre las complicaciones orgánicas de esta práctica, tales como lesiones en los dedos, infecciones, etc. Practicar un deporte o actividad física disminuye la onicofagia ya que permite liberar tensiones.
• Consultar a un especialista en el caso de persistir este hábito de comerse las uñas.

Comerse las uñas es un hábito que suele aparecer a causa de sentimientos de angustia o ansiedad. Para prevenir que tu hijo se coma las uñas, es importante hacerle pensar sobre lo que puede estar afectándolo emocionalemente. Entonces, ¿que hacer cuando los niños o adolescentes se comen las uñas?
La onicofagia (del griego, onyx, 'uña'y phagein, 'comer) es el nombre científico que se le da a esta actividad. El hábito de comerse las uñas es una conducta bastante extendida en los niños y en los adolescentes. Suele observarse más en los varones que en las nenas.
• Los niños que suelen recurrir a ella son inquietos, vivaces, alegres, charlatanes e inteligentes.
• Se trata de un trastorno de angustia y ansiedad, tiene respuesta frente a un estado de tensión psíquica, que puede aparecer alrededor de los tres años o a partir de los seis años.
• En su aparición temprana es un desplazamiento, es decir un reemplazo de la succión ón digital o del bn¿xismo (rechinar los dientes).
• Cuando surge en la edad escolar sus causas obedecen a ansiedades determinadas por el aprendizaje. A menudo acompaña a trastornos de alimentación como: sobrepeso, obesidad, falta de apetito, etc.
• Una vez establecida, puede ser desencadenada por el aburrimiento, el estrés, la inactividad, la frustración, el cansancio o un problema reciente.
• Generalmente es el reflejo de una situación emocional que esta perturbando al niño. Detrás de la onicofagia subyacen afectos como la culpa, el miedo y la rabia.
• Aunque en muchos casos perdura hasta la edad adulta, la mayor incidencia de este comportamiento se da en la pubertad por los cambios psíquicos y físicos de esta etapa.
• El roedor compulsivo de uñas puede comer-no sólo ésta sino también la piel del dedo y la cutícula, provocándose heridas dolorosas, que también perjudican el esmalte dental. Morderse las uñas puede facilitar el transporte de gérmenes que se ocultan bajo las uñas o en la cavidad bucal y por lo tanto, provocar infecciones.

Una nueva versión del tradicional "PacMan" en la que el objetivo no es comer bolitas sino alimentos saludables, podría ayudar a los niños a llevar una alimentación más sana y variada y unirse a la lucha contra la obesidad infantil.
A esta conclusión llegó un equipo de investigadores de la Universidad de Georgetown, EE.UU., basándose en un experimento realizado en 30 niños de 9 y 10 años de edad. Divididos en grupos, algunos niños jugaron una versión del TacMan" en la que eran recompensados por comer bananas, naranjas y otros alimentos sanos en vez de bolitas. Otros, en cambio, jugaron otra versión que premiaba el consumo de gaseosas, chocolates, galletitas y papas fritas.
Luego de la actividad, se les pidió que eligieran alguna comida, y entre las opciones figuraban los alimentos que aparecían en los juegos. Así descubrieron que los niños elegían los aperitivos que habían visto en la versión con la que habían jugado, ya fueran saludables o no. De esta manera, los videojuegos podrían utilizarse como una herramienta sencilla y económica para promover buenos hábitos alimenticios y combatir la obesidad infantil.

La mayoría de los problemas comunes de la visión se pueden corregir, dependen del diagnóstico precoz, de la agudeza del problema y de la edad del niño principalmente. La prevención puede evitar problemas serios en el futuro. Por ello, es importante tener en cuenta los siguientes consejos para cuidar que la visión de los chicos esté en perfecto estado:
- Los ojos de los niños no están totalmente desarrollados, por ello las radiaciones los afectan más.
- El 80 por ciento de la invasión de los rayos UV en el interior del ojo se produce los primeros 18 años de vida.
. Hay que prestar especial atención a niños en época escolar dado que allí comienzan a manifestarse las ametropias (miopía, hipermetropía, astigmatismo).
- Realizar el examen oftalmológico a bebés desde los 7 meses de vida, para prevenir afecciones como glaucomas o cataratas congénitas, entre otras.
Consultar al médico oftalmólogo en los siguientes casos:
-Si el niño presenta irritación de los párpados, lagrimeo, orzuelos a repetición o achica los ojos.
-Si los ojos se desvían o presentan movimientos involuntarios en niños mayores a los 4 meses.
-Si aparece un cambio en el color de los ojos.
-Si se queja de dolor de cabeza frecuentemente o al fijar la vista.
-Si presenta una posición anormal de la cabeza al mirar con interés un objeto.

La hipertensión arterial en la tercera edad (tener la presión alta) es un factor de riesgo para la salud y como no se puede eliminar, se debe y se puede controlar eficazmente. En general, la hipertensión no da molestias hasta que ya se han producido las complicaciones, y por eso es necesario que medirla cada dos años. Si ya es hipertenso, recuerda que hay unas recomendaciones que conviene seguir:
Cuanta menos sal, más salud. Los alimentos ya contienen todas las sales necesarias y, por lo tanto, no es necesario que añada más al cocinar ni que ponga el saleroen la mesa.
Eliminar el sobrepeso. A cada edad y altura le corresponde un peso adecuado. Si tiene exceso de peso, haga dieta.
Hacer ejercicio. Pasear un rato cada día e incluso practicar algún tipo de ejercicio físico adecuado a su edad, le hará estar más ágil y se encontrará mejor.
Moderar el consumo de alcohol. Un poco de vino o de cerveza en las comidas no lo perjudicará, pero intente reducir al máximo el consumo de alcohol.
No fumar. Fumar es muy perjudicial para la salud, especialmente si se suman otros factores de riesgo cardiovascular, como es la hipertensión.
Tomar siempre la medicación. El hecho de que se encuentre bien no quiere decir que pueda dejarla, reducir la dosis o modificar la pauta. Acordarse de tomar cada día y exactamente como se lo ha dicho el médico.

Si nos detenemos a pensar en la cantidad de cosas que hacen desde que nuestro niños se despiertan hasta que se acuestan, nos daremos cuenta que no paran. Por lo tanto, tenemos que cuidar muy especialmente que la alimentación de nuestros niños sea la adecuada para que puedan rendir mejor a lo largo del día.
Si se quedan a comer en la escuela, conviene que dispongamos de una copia de los menúes semanales con suficiente anticipación, de manera que podamos programar las cenas para que complementen sus comidas y lograr una alimentación saludable y balanceada. En su dieta deben alternarse legumbres, cereales, leche o derivados, carnes, huevos, pescado, pastas, frutas y verduras. Para que acepten algunos alimentos tendremos que improvisar preparaciones atractivas, pero tampoco es grave que se nieguen a comer algo que les resulta desagradable.
La mejor forma de empezar una jornada escolar en óptimas condiciones es con un buen desayuno. Su aprendizaje, su atención y su rendimiento en clase se verán disminuidos si están con el estómago vacío. El desayuno debe proporcionarles energía, ya que durante la mañana es cuando más esfuerzos realizan. Ante una negativa a desayunar correctamente, podemos implementar algunas de las siguientes ideas:
Deben levantarse con tiempo suficiente para lavarse y vestirse sin apuro. Un niño adormilado es difícil que tenga una buena disposición para desayunar. A base de insistir o enojarnos todo cuanto conseguiremos será que se trague un vaso de leche con cacao. Hay que hacer del desayuno una rutina más de casa, varias su composición y predicar con el ejemplo: que vean que todos los miembros de la familia desayunan con normalidad todas las mañanas.