Adelgazar: Mitos sobre las grasas (II)

Cualquier persona interesada en perder peso, la sóla mención de la palabra "grasa" suele provocarle crisis de pavor. Es a las grasas a las que hacemos responsables de casi todos los males asociados al sobrepeso. Pero esto no es del todo cierto. Todos los alimentos contienen una serie de nutrientes que son necesarios para nuestro organismo, las grasas incluidas. El único problema, como casi siempre que de adelgazar se trata, es la cantidad que tomamos de ellas. Aprende a conocerlas un poco mejor y piérdeles el miedo. Seguimos viendo más mitos sobre el consumo de grasas.
6- "Fumar me mantiene delgada": Es cierto que fumar reduce el apetito e incrementa el gasto metabólico, pero también es cierto que los fumadores suelen llevar una vida más inactiva. Si dejas de fumar no tienes más que empezar a practicar ejercicio moderado. No sólo no aumentarás de peso, sino que adelgazarás. Eso por no hablar de lo que saldrá ganando tu salud.
7 "El azúcar engordo más que la grasa": No tiene porqué. En realidad, el azúcar tiene menos calorías que la grasa. El problema es que, hoy en día, la mayoría de alimentos dulces que tomamos son, además, muy ricos en grasas. Pero tiene menos calorías una tostada de pan integral con mermelada –aunque no sea lightque una tostada con mantequilla.
8- "Los abdominales eliminarán la grasa de mi tripa": Por desgracia, no lo harán. Si tienes acúmulos de grasa en el vientre, los abdominales tonificarán el músculo, pero la capa de grasa no desaparecerá. Para conseguirlo, tendrás que combinar los abdominales con ejercicio aeróbico –por ejemplo, correr– y una dieta baja en calorías.
9- "Bajo en calorías es lo mismo que bajo en grasas": No siempre. A veces las calorías se restan de los azúcares u otros componentes del producto, pero no se reducen las grasas.
10- "El ejercicio no adelgaza": Si piensas que para quemar una bolsa de patatas fritas necesitas una hora y media de aeróbicos, tal vez el deporte no te compense. Pero no debes enfocarlo así. El ejercicio ayuda a tu metabolismo a quemar grasas más rápido, te permite darte ciertos caprichos sin hacerte engordar, te mantiene ágil, ligera y flexible y te regala una salud de hierro.